miércoles, 16 de diciembre de 2009

ENSEÑANAZA DE LA MEDICINA VETERINARIA 2001

I. Introducción


La enseñanza de la Medicina Veterinaria se vincula estrechamente con lo que se desea sean los profesionales Médico Veterinarios que nuestra Sociedad demanda, en cuanto a los desafios de entregar los avances del conocimiento cientifico y tecnológico, des­trezas y afectos que la relación animal-hom­bre genera.

En cuanto a los modelos de Escuelas de Medicina Veterinaria que hoy se observan en el mundo y por lo tanto de las Carreras de Medicina veterinaria ofrecidas, derivan a su vez de los modelos de universidades.

Es así como, en los modelos alemán y nor­teamericano se aprecia que la investigación cientifica y tecnológica es parte fundamen­tal del trabajo académico, ligando la forma­ción de los futuros profesionales con el de­sarrollo de capacidades creativas para desafios cambiantes. Por otra parte, existe también el estilo de Escuelas de Medicina Veterinaria que siguen el modelo napoleónico, que separan la función de creacion de conocimiento y su eventual di­fusión, de la función educacional. En ese modelo napoleónico de Universidad se crean paralelamente Institutos de Investiga­ción, que son de administración autónoma, pero cuyos investigadores son casi en su totalidad profesores de las universidades, por lo cual a pesar de tener una estructura administrativa distinta, también se privilegia que la docencia superior la ofrezcan tam­bién personas que desarrollan investigación!!!

Este ultimo modelo de universidad parece ser el que privilegian las Escuelas Docen­tes de preparación de profesionales, en que el énfasis estÁ casi exclusivamente en la do­cencia y que han estado apareciendo en grandes cantidades en diferentes paises latinoamericanos. La Medicina Veterinaria no ha sido diferente, pero con la diferencia respecto al modelo napoleánico en que dichos profesores en una gran mayoría no estan vinculados con centros de investigoción, sino que con el ejercicio de la profesión directamente. Lo anterior indica que en dichas escuelas no hay interés por la generación de conocimiento, como parte de la inversión para el desarrollo del proce­so de enseñanza-aprendizaje y desarrollar las capacidades de enfrentarse a situacio­nes inéditas.

Este modelo de Escuelas Docentes tienden a satisfacer las demandas sociales por títulos universitarios responden al modelo económico de mercado y tienden a abrir puertas para la promoción social y pueden explicar el crecimiento del número de Es­cuelas de Medicina Veterinaria en los dife­rentes paises latinoamericanos, entre los cuales se incluye Chile.

Es así como, en aquellas escuelas que no privilegian también la creación de conoci­miento, la estructura docente es fundamen­talmente de profesores contratados por ho­ras, para que entreguen la docencia de sus cursos. En esos casos, solamente se man­tiene un grupo muy reducido de profesores a jornada completa, que aparte de hacer sus actividades docentes tienen también la res­ponsabilidad de administrar y gestionar las escuelas.

Ejemplo de lo anterior es que en los últimos diez años, en América Latina han apareci­do alrededor de 150 escuelas nuevas de Medicina Veterinaria, y en Chile 5 siendo la mayoría de ellas pertenecientes al sector privado.

Lo anterior contrasta fuertemente con la si­tuación que muestran los Estados Unidos de América con 27 escuelas y Canadá con 4 escuelas. Particularmente en el Estado de California en USA. hay solamente 1 es­cuela de Medicina Veterinaria, para una población de personas que superan los 40 millones, una población de animales de com­pañia de alrededor de 28 millones y sobre 3 millones de vacas lecheras, con altísimas productividades.

En Chile y a la fecha, han surgido cinco es­cuelas nuevas de Medicina Veterinaria (dos el año 2002), y se encuentran en una etapa de crecimiento y consolidación de sus pro­yectos institucionales.

Otro elemento que debe precisarse y que tiene intima relación con la creación de nue­vas Escuelas de Medicina Veterinaria es la sobreoferta de profesionales al mercado, sin una estructura de mandos medios técnicos capacitados, para que sigan las orientacio­nes y directrices que entregan los profesio­nales. Esta situación generará cambios importantes en el rol profesional del medico veterinario, entre los que se incluyen la bús­queda de nuevos nichos profesionales y la incursión en labores mas técnicas, con la consiguiente frustración de estudiar largos anos para ejercer una actividad, que sin duda la podría realizar con muchos menos años de estudio y menores gastos.

Este aspecto se tiene que apreciar también en los posibles escenarios futuros de ejer­cicio abierto de intercambio profesional en­tre países, a que deberemos estar expues­tos en las próximas décadas producto de la globalización, lo que hace imprescindible estructurar un sistema de acreditación de la carrera, no solamente dentro del país, sino que también en paises vecinos.


II. Descripción de actividades concretas que realiza el médico veterinario


(Resumen, tomado del Informe de la Prime­ra Reunión Panamericana de Educación y Ejercicio Profesional en las Ciencias Veteri­narias. Veracruz, 10-14 noviembre, 1997).

1. Actividades concretas

Diagnóstico clínico

Aplicación sistemática de métodos y proce­dimientos realizados en el campo y labora­torio, que permiten valorar las desviaciones de la normalidad en los animales, así como pronosticar su curso.

Terapéutica medica y quirúrgica

Métodos fisicos, quimicos o quirúrgicos empleados por el MV para corregir altera­ciones morfológicas, fisiológicas y de com­portamiento de los animales.

Cirugia zootécnica y estética

Técnicas quirúrgicas para precisar o corre­gir morfológica o fisiológicamente caracteristicas anatómicas o zootécnicas de los animales.

Promoción del bienestar animal

Manejo que hace el Médico Veterinario de los componentes hereditarios y adquiridos, que definen patrones de comportamiento de las distintas especies animales.

Selección y Mejoramiento genético

Capacidad para identificar, evaluar, selec­cionar, multiplicar y combinar material genético de individuos, razas o familias so­bresalientes de las distintas especies ani­males.

Reproducción

Mejorar y aumentar la capacidad producti­va o corregir disfunciones o enfermedades que afecten a los órganos reproductores o las crias en su desarrollo intrauterino o perinatal.

Administración de recursos forrajeros

Aprovechamiento económico y ecológicamente racional de areas naturales de pastoreo, forrajes cultivados y subproductos forrajeros de actividades agricolas y agroindustriales.

Alimentación y Nutrición

Combinación de nutrientes mediante diver­sos métodos de alimentación, para lograr en forma económica un equilibrio entre con­sumo y utilización de nutrientes.

Diseño de instalaciones para animales

Técnicas de diseño zootécnico y ecológico para crear, estabilizar o modificar el entor­no del animal, satisfaciendo sus demandas bioclimáticas, anatómicas, fisiológicas, pro­ductivas, trabajo, compañia y experimenta­ción.

Gestión epidemiológica

Estudios poblaciones para promocionar la salud animal, salud pública y medicina pre­ventiva, mediante la creación de programas de prevención, control y erradicación de las enfermedades de los animales o sus pro­ductos.

Transformación y protección de pro­ductos de origen animal

Actividades para garantizar y evaluar el cum­plimiento de estándares de referencia, nor­mas de calidad tanto nacionales como in­ternacionales, que deben cumplir los pro­ductos de origen animal, para consumo ani­mal o humano.

Administración pública pecuaria y sanitaria

Gestiones para que se cumplan las disposi­ciones de las Leyes y Reglamentos gene­rales y locales, que regulan las actividades agropecuarias y sanitarias.

Administración de empresas agropecuarias e industrias afines

Actividades que realiza el Médico Veterina­rio para la proyección y dirección de la es­tructura y funcionamiento de una empresa, a fin de que se cumplan sus objetivos.

Desarrollo rural

Criterios y compromisos bajo los cuales el Médico Veterinario ejerce una práctica so­cial, para atender los problemas de produc­tividad, educación y bienestar de la pobla­ción campesina.

Protección del ambiente

Acciones que el Médico Veterinario debe prevenir y promover respecto al impacto ambiental, originado por el uso que el hom­bre hace de los animales y la industrializa­ción de sus productos.

Docencia e Investigación

Conjunto de acciones que el Médico Veteri­nario realiza para formar a futuros profesio­nales, generar conocimiento sobre las cien­cias veterinarias, transferencia de tecnologias y ayudar a la solución de pro­blemas asociados al sector pecuario.


III. Condiciones de análisis para futuros escenarios


Sin duda este esfuerzo de analizar futuros escenarios sea parcial, por lo cual será ne­cesario complementar este cápitulo a futu­ro.

1. Internacionalización de la Enseñanza de la Medicina Veterinaria

Debido a la globalización de las economías de los países es imprescindible revisar com­pletamente y en detalle las mallas curriculares, contenidos de asignaturas y actualizacion de esos contenidos, métodos de ensenanza, instrumentos de evaluación, sistemas de información, etc, situación que se ha empezado a realizar en las reuniones de las Facultades y Escuelas de Medicina Veterinaria del MERCOSUR, el proceso de Acreditación que ha desarrollado México y que estÁ empezando a poner en marcha Chile.

Esto debería llevar al reconocimiento de for­talezas y debilidades, aprovechando las oportunidades de vincularnos y sorteando las amenazas.

Al mismo tiempo, sera recomendable adap­tar programas de estudios tendientes a re­flejar la dimensión internacional y que per­mitan enfrentar la demanda de mejores ha­bilidades de los egresados, para el trabajo en nuevos y desafiantes ambientes.

También será necesario enfrentar de mejor forma el trabajo interactivo, como aceptar las diferencias de cada Institucion, mante­niendo siempre los niveles máximos de ca­lidad.

Solidificar las bases para competir y com­plementarse en el ofrecimiento de produc­tos educacionales de elevada calidad.

2. Uso eficiente de los recursos

La tendencia que se observa en todo el mundo es que los recursos disponibles para la Educacion Superior son cada vez mas competitivos, dificiles de acceder y en mu­chos casos mas escasos. Por ello, el tema del uso eficiente de los recursos disponibles, independiente de su origen, marcará las ten­dencias y posibilidades de ofrecer la mejor Educación Superior Veterinaria. El financiamiento público restrictivo a la Edu­cación Superior no ha sido complementado, en forma adecuada, por otras fuentes de financiamiento (de origen privado), que permitan mantener en igualdad de condicio­nes los actuales volumenes de actividad, su profundización o incremento en ciertas áreas, sus rectificaciones o reorientaciones hacia nuevos ámbitos.

3. Cambio en las demandas externas.

La sociedad de hoy parece apreciar a sus profesionales como agentes identificados con la obtención de mejores niveles en la calidad de vida y como agentes de cambio, reconocidos como aliados estratégicos para el progreso de la industria pecuaria o satis­facer sus necesidades afectivas o deporti­vas. Por ello este profesional estará cada vez mas expuesto al escrutinio y exigencias del público.

Lo anterior hace que la excelencia acadé­mica en la formación de los médicos veteri­narios sea un elemento que emerge con mucha fuerza en la estructuración de las Escuelas. Asi, por ejemplo, en USA. (Pew National Veterinary Education Program. Ed. By William R. Pritchard, Duke University, 1989) se han propuesto, desde hace algunos años, cambios radicales en los lineamientos de la enseñanza de la Me­dicina Veterinaria. Entre estos se plantea la necesidad de una mayor especialización en la práctica profesional, mejorar las fuentes de financiamiento para la investigación mé­dico veterinaria, fortalecer la educación de postítulo, cambios en los énfasis de la es­tructura curricular de la práctica clínica, para incluir aspectos de educación orientados a las necesidades del sector publico.

Específicamente, algunas de las directrices para la Medicina Veterinaria del Pew Program dirigido por el Dr. William Pritchard son:

a) Cambiar el enfoque de la profesión medico veterinaria desde la enfermedad ani­mal hacia la salud animal, en todas sus di­mensiones.
b) Abandonar el concepto irreal del veteri­nario universal, que puede proveer las ne­cesidades de salud de todos los animales, sean estos mayores o menores.
c) Reestructurar la práctica veterinaria, para servir mejor las necesidades de la sociedad y de la profesión veterinaria del futuro.
d) Hacer que la investigacion cientifica, tecnológica e innovativa sea de mayor prio­ridad para los veterinarios individuales, así como para la profesión y las escuelas de medicina veterinaria.
e) Establecer un sistema de financiamiento más lógico para la investigación médico ve­terinaria.
f) Mejorar la calidad de los servicios veteri­narios destinados a todas las especies ani­males, en respuesta a las expectativas surgentes del público, asi como el cuidado de la salud de los animales importantes para la gente.
g) Fortalecer la educación general y cultu­ral de los veterinarios.
h) Centrar el proceso de educación profe­sional y la práctica de la medicina veterina­ria en la capacidad de encontrar y usar in­formación más que en la acumulación de datos y hechos.
i) Fortalecer el contenido de las ciencias bio­lógicas básicas en el curricula de estudios de medicina veterinaria.
j) Hacer que la diversidad educacional, cul­tural y étnica entre los veterinarios, sea una finalidad de la educación veterinaria.
k) Reorientar la educación clínica veterina­ria, capacitando a los estudiantes para ele­gir una instrucción y experiencia clínica en profundidad (en algún animal o en una sola especie)más que requerir que todos los estudiantes obtengan una experiencia clínica con numerosas especies.
I) Cambiar el énfasis del curriculum veteri­nario desde aquel que concentra casi total­mente en práctica clínica hacia aquel que incluya importantes necesidades del sector público para los veterinarios (conocimiento de la institucionalidad nacional, internacio­nal y mecanismos de vinculación, comercialización e intercambio).
m) Moverse hacia una perspectiva o estra­tegia nacional para la educación médico ve­terinaria

4. Aumento del valor animal

La sociedad le está entregando cada vez más importancia al animal, en sus diversas expresiones (afectiva, recreativa, producti­va, ecológica, deportiva y experimental).

Lo anterior porque el mayor desarrollo eco­nómico que muestran los países les permi­te un mayor »gasto» en los servicios hacia los animales (servicios clínicos de animales menores o inversión en los sistemas pro­ductivos). Por otra parte, está apareciendo con mucha fuerza el tema del bienestar ani­mal, como demanda social del quehacer del médico veterinario.

5. Preeminencia del Impacto Medio Ambiental y de los Recursos Naturales

Los productos ganaderos pasarán de ser bienes privados a transformarse en patrimo­nios transables, anteponiendo a los legítimos intereses individuales de la producción animal, conceptos más permanentes como la sustentabilidad, calidad de vida, seguri­dad alimentaria y globalización.

Por lo indicado, se deberá reenfocar la pro­ducción pecuaria a esas demandas de los mercados consumidores y agregarles aque­llo que desearán conocer los consumidores como es el donde se produce (denomina­ciones de origen), como se produce (tecnologías de manejo y bienestar), como se faena (tecnologias y respeto por el ser vivo en su trato) y calidad final del producto para lo cual es imprescindible preocuparse del manejo de los productos y subproductos, su conservación, transporte y expendio.


IV. Situación de la enseñanza de la Medicina Veterinaria en Chile



1.- Instituciones

En Chile existen 9 escuelas de Medicina Veterinaria pertenecientes a las siguientes universidades: Universidad de Chile (San­tiago), Universidad Austral de Chile (Valdivia) y Universidad de Concepción (Chillán), a las cuales se las conoce como las universida­des tradicionales. Por otra parte, también están la Universidad Santo Tomás (Santia­go), Universidad Mayor (Santiago), Univer­sidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología (Santiago), Universidad Católi­ca de Temuco, Universidad de Viña del Mar y Universidad San Sebastián (Concepción).

Las tres primeras y la Católica reciben apor­tes del Estado, en cambio las otras son es­trictamente privadas. Las dos últimas inicia­ron sus actividades con primer año de Me­dicina Veterinaria el año 2002.

2.- Sistema de Ingreso

El sistema de ingreso esta regulado princi­palmente por el de la Prueba de Aptitud Academica (PAA), a la que se someten anualmente cerca de 170.000 postulantes. Aparte de la PAA existen las pruebas Espe­cificas de Conocimientos y en general son las universidades tradicionales las que exi­gen dichas pruebas. De ahi que la comparación con las ponderaciones entre los puntejes con que acceden los estudiantes a la carrera de medicina veterinaria no son comparables directamente entre las univer­sidades tradicionales y el resto.

Con ese puntaje, más las calificaciones ob­tenidas en la enseñanza media, postulan a las diferentes carreras de Medicina Veteri­naria que ofertan las universidades. Las ponderaciones son diversas, pero se deberia trabajar en aunar criterios que tra­ten de seleccionar los mejores estudiantes que desean estudiar la carrera.

La oferta de matriculas a primer año a la fecha bordean los 1500 nuevos cupos (ma­triculas de 2002).

3.- Población estudiantil y profesiona­les

La población total en las carreras de medi­cina veterinaria del país se podría estimar en aproximadamente 5000 estudiantes en el año 2002.

Si estimamos una proyección a 5 años, con una deserción de un 50%, deberiamos es­perar un inpreso al mercado laboral de en­tre 700 a 800 nuevos médicos veterinarios en Chile, para mediados de la primera dé­cada, del 2000.

El actual nivel de titulación se ve afectado por situaciones diversas, entre las cuales destaca el ejercicio profesional del egresado no titulado, lo cual afecta las actividades profesionales, a lo cual se debe agregar el intrusismo profesional, que en el caso de Medicina veterinaria es dificil de cuantificar.


V. Análisis estratégico de las instituciones de enseñanza de la Medicina veterinaria en Chile ]



Solamente como una aproximación a un tra­bajo más exhaustivo y debate, que lleve entre todos a agregar variables, quitar otras y establecer un ordenamiento de la impor­tancia de los diferentes aspectos, se propo­nen los siguientes aspectos a considerar para un análisis estratégico cualitativo:

DIAGNÓSTICO INTERNO

Debilidades

Bajas remuneraciones de sus académicos.
Bajos presupuestos de operación institucionales, en una carrera de alto cos­to.
Inadecuada capacidad computacional e in­formática
Deficiente capacitación docente.
Baja proporción de docentes con grados académicos o especializaciones profesiona­les «en serio».
Excesiva matrícula de pregrado que afecta el trabajo casi personalizado de las activi­dades clínicas.
Exceso de contenidos curriculares teóricos y repeticiones de temas en las diferentes asignaturas.
Ausencia de mecanismos activos de auto evaluación y acreditación Institucionales y de las carreras en particular.
Insuficiente dotación de investigadores-do­centes, particularmente en las carreras de medicina veterinaria ofrecidas por las uni­versidades privadas.
Escasa capacitación de postgrado para la academia. Lejanía física con centros de ex­celencia en Medicina Veterinaria del mun­do.
Escasa oferta de capacitación de post títu­lo (Diplomados. Títulos de Especialistas, etc) y post-grados en el país.

Fortalezas

Mejoría de la imagen pública del Médico Veterinario.
Demanda creciente por la carrera y, por ende, mejoramiento de la calidad de los es­tudiantes que postulan a la carrera.
Incorporación gradual de tecnología computacional y comunicación a distancia.
Principio de trabajo en auto evaluación y acreditación de carreras de Medicina Vete­rinaria en el pais.
Existencia de grupos de investigadores de alta excelencia ligados a la Medicina Veteri­naria, particularmente en las universidades tradicionales que ofrecen la carrera y otras instituciones no universitarias pero en las cuales se investigan temas afines al sector pecuario.
Espíritu universitario de servicio docente y austeridad de muchos académicos.
Localización de recursos de investigación e innovación crecientes a disposición de los académicos(fondos concursables)
Aceptación institucional de flexibilizacion en los programas de estudios.
Incorporación de tecnología computacional en Bibliotecas

DIAGNOSTICO EXTERNO

Amenazas

Disminución del financiamiento Fiscal a las universidades tradicionales.
Dificultades de vinculación externa (esca­sa capacidad de sensibilizar a empresas y estado) y falta de conciencia de que la for­mación de médicos veterinarios es una par­te del compromiso académico de las uni­versidades.
Competencia externa por mayores remu­neraciones en el mercado para los Acadé­micos.
Normativas poco claras de regulación de los sistemas de educación superior
Gran desnivel en el ingreso a las carreras de Medicina Veterinaria.

Oportunidades

Interés creciente de los jóvenes por estu­diar Medicina Veterinaria
Creciente demanda de perfeccionamiento: especialización y posgrados
Apertura de fronteras a través de Internet y posibilidades de video conferencias en tiem­po real, etc.
Valoración creciente del animal, de su de­fensa y bienestar.
Desarrollo de biotecnología en salud y pro­ducción animal.
Creciente importancia de la protección del medio ambiente.
Creciente demanda por seguridad alimentaria.
Educación continua y a distancia.

Este trabajo fue escrito por los autores (S. Urcelay y P. Gecele. Monografías Med. Vet. 21(2), 2001), en la preparación de los Estándares para la Acreditación de Carreras de Medicina Vete­rinaria en Chile, preparado por el Comité de Expertos nominado por el Consejo Superior de Acreditación de Carreras Universitarias de Chile.

martes, 15 de diciembre de 2009

LA EDUCACIÓN MÉDICO VETERINARIA EN CHILE 2003

Según Catalina Retamales O. nadie discute que la carrera de Medicina Veterinaria es una de las más hermosas e interesantes para estudiar y poder desarrollarse en el futuro!!! Sin embargo, no es menos cierto que también implica mucho sacrificio, esfuerzo, y que exige al profesional que la ejerce estar constantemente perfeccionándose y al día en los avances mundiales de diversas materias.

La Medicina Veterinaria es impartida en nuestro país por lo menos por catorce universidades; sólo una de ellas es estatal (Universidad de Chile) y el resto de ellas privadas, tres de las cuales tienen aporte estatal. En Santiago hay al menos siete casas de estudios superiores que ofrecen la carrera, lo que da cuenta del auge que ha tenido ésta en los últimos años, tomando en cuenta que hace 50 años atrás sólo la impartía la Universidad de Chile!!!

En 1927 se abre la primera Facultad de Medicina Veterinaria bajo el alero de la Universidad de Chile. Luego en 1954 se abre la segunda Escuela de Medicina Veterinaria en la Universidad Austral de Chile. Y en 1972 la Universidad de Concepción da vida a la tercera Facultad de Medicina Veterinaria en Chillán.

Según Lavados (2003) la gran cantidad de cambios que ha experimentado el mundo y el país en las últimas décadas se han manifestado en la educación superior y muy particularmente en las universidades. Es muy probable que ellos se originen a partir del acelerado incremento del conocimiento científico y tecnológico, el que determina fuertes demandas educacionales y productivas por parte de la sociedad. En Chile, la respuesta es coherente con el modelo económico imperante, a través de una creciente participación del sector privado en el financiamiento de políticas sociales, entre ellas, las orientadas a la educación superior y a las universidades!!!

Se aprecia que el sector educación superior chileno ha venido presentando una tendencia de crecimiento inorgánico. Ha ocurrido una regionalización del sistema universitario estatal,desde 1980, en que sólo existían dos universidades con presncia geográfica nacional, ellas eran la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago (ex Universidad Técnica del Estado). Ambas universidades fueron prácticamente desmembradas por el gobierno militar de facto, que crea autocráticamente una cantidad de de instituciones autónomas en las regiones, sean universidades o institutos regionales. Además, se establece la apertura a la invesrion privada en la educación universitaria, generando las llamadas universidades privadas cuya principal orientación es hacia la "universidad docente", algunas con un sentido confesional, otras con intereses filosóficos, políticos, ideológicos, regionales, empresariales, o simplemente con el fin de obtener buenos retornos económicos. Junto a las universidades se incorporan Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica.

La matrícula de estudiantes de la educación superior es de 118.978 en 1980, aumentando a 521.609 estudiantes el año 2002, proyectándose a coberturas de sobre el 40% para los jóvenes de 18 a 24 años en el año 2010 (Mineduc, 2003).

En el año 2003 existen 226 instituciones de educación superior, de las cuales 63 son universidades, 25 agrupadas en el Consejo de Rectores y 38 universidades privadas. Todo esto debido al aumento de los egresados de la educación secundaria junto al interés de los jóvenes por adquirir un nivel educacional que les asegure una mejor promoción socio-económica!!! Además que la inversión privada ha visto en la educación superior un llamativo negocio, priorizando el lucro por sobre los atributos de calidad inherentes al proceso educativo y a la generación de conocimientos, propios del ser de la universidad!!!

EDUCACIÓN MÉDICO VETERINARIA

Considerando que la universidad es una institución cuya misión principal es la enseñanza superior, que su misión primaria será siempre hacer hombres cultos, hacer del hombre medio un buen profesional. ¡La universidad se fundamenta en sus profesores y estudiantes! La universidad es buena cuando cuenta con infraestructura adecuada, cuando las bibliotecas son modernas y cuando su administración es eficiente. Pero, una universidad es universidad, cuando dispone de profesores competentes y comprometidos, y es capaz de captar jóvenes talentos y de interesar a los mejores estudiantes!!! Pero, la masificación en la oferta de cupos de ingreso, la ausencia de diversificación de la oferta, la falta de calificación del cuerpo de profesores, la desrregulación del sistema, son cuestiones que se transforman en serias amenazas al sistema. ¡Todo lo anterior ha alcanzado, en el último tiempo, a la educación de la Medicina Veterinaria!

Desde el tercer milenio, la educación médico veterinaria en Chile ha mostrado una peligrosa tendencia de masificación tanto institucional como en las vacantes ofrecidas al primer año, lo que ha adquirido características exponenciales. De tres carreras de medicina veterinaria ofrecidas en 1989 se aumenta a ocho en 2000, once en 2002, 15 el 2003, hasta alcanzar una cifra desproporcionada de 29 carreras ofertadas en 2004!!! Involucrándose 14 universidades y 29 sedes. Las carreas se ofrecen en siete regiones del país, sólo en Santiago hay siete universidades que ofrecen 10 carreras de medicina veterinaria!!! La totalidad de las universidades no indican el cupo ofrecido, asumiendo una matrícula "ajustada a las demandas del mercado", alcanzando unas 2.720 vacantes el 2004!!!

Algunos indicadores de calidad académica en 2003 son:

a) Mínimo puntaje promedio de la PAA, encabeza el ranking con 649 puntos y cierra la UNICIT con 402 puntos.
b) Máximo puntaje promedio de la PAA: la "U" de Chile logra el mejor puntaje con 814 puntos, seguida por la "U" Austral con 795 puntos; observándose una brecha de más de 100 puntos entre el primer y último lugar!!!
c)Promedio del puntaje de la PAA: la "U" con 719,6 puntos seguida por la "U" Austral con 677 puntos; siendo la diferencia de puntaje con la universidad con menor puntaje promedio (UNICIT) de 186,1 puntos!!!

Al comparar los valores de matrícula y arancel para el año 2003 se aprecia una notable diferencia entre las distintas instituciones, así los valores de matrícula oscilan entre $ 224.923 para la "U" de San Sebastián y $ 67.200 para la "U" de Chile. Algo parecido sucede con los valores de los aranceles anuales: la Universidad de Las Américas fijó su arancel en 42.2 millones y la Universidad Católica de Temúco en $ 1.6 millones anuales.

Al comparar estos indicadores de calidad institucional referidos al nivel académico de los postulantes con los valores de matrícula y aranceles fijados por las distintas universidades aparece una de las contradicciones más importantes del sistema, en que la relación académica y costo económico del programa profesional no es bien visualizada por los beneficiarios del sistema, apreciándose que la demanda por educación médico veterinaria, insertada en un mercado altamente imperfecto, prioriza el corto plazo profesional formal a costa de la calidad de su formación...

El autor de este preciso e incisivo informe I. Díaz C. concluye que al interior del sistema de educación superior chileno no existe una adecuada función reguladora frente a la demanda creciente por formación profesional, lo que amaga seriamente la calidad de los futuros profesionales, siendo una herramienta menos considerada en educación superior y en los programas de medicina veterinaria, la información al beneficiario, tanto al postulante como a sus padres...

Todo indicaría que los postulantes y sus familias constituyen una demanda desapercibida y altamente permeable a los instrumentos de publicidad que establecen las instituciones para cumplir con las metas de captación de postulantes, más allá de las exigencias de calidad y aptitud académicas!!!

Transparentar la calidad institucional: dotación de profesores, nivel académico de éstos, mecanismos de jerarquización y calificación académicas, infraestructura docente, nivel de vinculación externa, volumen de actividad de investigación, niveles de internalización, así como la situación laboral de los mercados profesionales futuros, son temas que hoy no se consideran adecuadamente, transformando la formación de profesionales, en este caso de médicos veterinarios, en un lucrativo negocio para sus propietarios, hasta que el mercado diga lo contrario...!!!

RETAMALES C. Médicina Veterinaria en muestro país: vocación, disciplina y responsabilidad. Tecno Vet 9(3): 3 - 5, 2003.

DÍAZ I. Una mirada a la educación médico veterinaria en Chile: realidad o fantasía. tecno vet 9(3): 5 - 12, 2003

RANKING (2009) DE CALIDAD DE UNIVERSIDADES CHILENAS

Ranking (2009) de calidad de Universidades chilenas

Primer ránking de calidad de planteles de educación superior
Universidades tradicionales superan ampliamente a las privadas


Por primera vez aparece ránking que mide la calidad de las casas de estudio nacionales en base a indicadores clave, como el nivel de los alumnos, la investigación y el cuerpo docente. América Economía Intelligence se la jugó por los datos duros, entregando interesantes conclusiones.

Por Claudia Urquieta Ch.

Sabía usted que más del 80 por ciento de los ministros del gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet estudiaron su pregrado en la Universidad de Chile o la Universidad Católica?

El dato es parte de la información que América Economía Intelligence entregó junto a la primera versión del ranking de calidad de universidades chilenas, que desarrolló sobre la base información recolectada en 55 entidades de educación superior.

Una excelente noticia para quienes preparan la PSU, ya que hasta ahora no existía ningún ranking de universidades en base a indicadores claves y datos duros que reflejaran la mejor calidad en la enseñanza superior, como el cuerpo docente, el nivel académico de los alumnos, el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), la investigación realizada en la universidad, las acreditaciones internacionales, infraestructura, internacionalización y la vida de campus.

Indicadores que fueron determinados luego de que el equipo de estudios de la publicación de economía y negocios, se reuniera con distintos expertos en el tema universitario: el rector de la Universidad de Santiago, Juan Manuel Zolezzi, el rector de la Universidad del Desarrollo, Ernesto Silva, el rector de la Universidad Austral, Víctor Cubillos y el pro-rector de la Uniacc, Daniel Farcas.

Anteriormente, las únicas mediciones que se habían realizado eran en base a la percepción de las personas, lo que es bastante subjetivo, ya que está más relacionado con la publicidad que con la calidad real de las instituciones!!!

Este vacío impulsó a América Economía a buscar una fórmula distinta. Según el director editorial de la publicación, Felipe Aldunate, "nos embarcamos en este ranking porque había una demanda del sistema educativo a favor de una medición más objetiva del sistema universitario".

Sistema que ha crecido a pasos agigantados: hoy existen casi 60 universidades y 500 mil alumnos matriculados en una carrera de pregrado, cinco veces más que hace 25 años.

Pero cantidad no siempre es sinónimo de calidad. Y a la hora de elegir la casa de estudios es muy difícil saber si la publicidad con que se intenta seducir a los futuros alumnos, hacen a esas instituciones tan fantásticas como las pintan.

Universidades regionales dentro de las top ten

El análisis del estudio indica que el tope de la calidad de la tabla general se lo pelean dos universidades muy conocidas: la Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Esto no es novedad pues son los grandes referentes de la educación en el país y las más conocidas a nivel internacional.

Lo que sí es sorpresivo, es que dentro de las 10 primeras universidades del ranking haya cinco casas de estudio regionales: la Universidad de Concepción (3º) la Técnica Federico Santa María (5º), la Católica de Valparaíso (6º), la Austral (7º) y la de Talca (10º), lo que refleja una importante actividad que suele no percibirse desde Santiago.

En tanto, de las privadas sólo dos están dentro de las top ten: la Universidad Diego Portales (8º) y la Adolfo Ibáñez (9º). Otras cuatro forman parte de las 15 primeras: la Universidad del Desarrollo (11º), la de Los Andes (12º), la Andrés Bello (13º) y la Mayor (14º).

Las cinco últimas en el ranking son la Universidad Internacional SEK, la Universidad Adventista de Chile, la Universidad Chileno Británica de Cultura, la U. Miguel de Cervantes y la Bolivariana.

En 2008 el 42 por ciento de los 71.800 estudiantes que ingresaron al sistema universitario lo hicieron a universidades que no existían antes de 1981. El resto se reparte entre las que integran el Consejo de Rectores (Cruch), de los cuales el 61 por ciento se matricula en universidades estatales. Las 10 universidades que encabezan el ranking concentran el 32 por ciento de los estudiantes del sistema. Y las dos primeras -la Chile y la PUC-, el 11 por ciento.

La Chile a la cabeza en investigación

Según el ranking de América Economía, la Chile y la PUC son las que lideran por lejos en cuanto a calidad de docentes y alumnos. La PUC es la que lleva la delantera en captar los alumnos con sobre 700 puntos en la Prueba de Selección Universitaria (PSU), con 43,9 por ciento de sus estudiantes en ese rango, mientras la Casa de Bello alcanza un 38,8 por ciento.

CALIDAD DE ALUMNOS EN LAS AULAS

1. Pontificia U. Católica de Chile
2. U. de Chile
3. U. de Concepción
4. U. Técnico Federico Santa María
5. U. Adolfo Ibáñez
6. U. de Los Andes
7. U. de Concepción
8. Pontificia U. Católica Valparaíso
9. U. Diego Portales
10. U. del Desarrollo

En cuanto a la calidad docente, la PUC tiene más profesores de jornada completa (1.414) que la Chile (1.215).

PROFESORES DE ÉLITE

1. Pontificia U. Católica de Chile
2. U. de Chile
3. U. de Concepción
4. U. Mayor
5. U. de Santiago de Chile
6. U. Adolfo Ibáñez
7. U. Técnico Federico Santa María
8. Pontificia U. Católica de Valparaíso
9. U. Austral de Chile
10. U Andrés Bello

En lo que sí lleva la delantera la U. de Chile es en investigación: 2.212 papers ISI publicados desde 2008 hasta ahora, mucho más que los 1.723 publicados por la PUC.

Pero las que crecen más en investigación son otras. Por ejemplo la U. Diego Portales que en 2002 produjo sólo 2 papers, en 2005 superó los 40 y en 2008 llegó a 99. Las universidades de Tarapacá, Andrés Bello, de Valparaíso y de Magallanes multiplicaron por cuatro sus publicaciones en estos años. Mientras que la U. de los Andes pasó de 13 a 36 papers anuales.

Según el estudio las cifras dan cuenta de que la investigación no es campo exclusivo de las más grandes ni de las tradicionales. Además de que las entidades regionales pueden buscar la demanda del sector productivo en el que están inmersas para generar conocimiento rentable.

VOCACIÓN DE INVESTIGAR

1. U. de Chile
2. Pontificia U. Católica de Chile
3. Universidad de Concepción
4. U. Técnica Federico Santa María
5. Pontificia U. Católica Valparaíso
6 U. de Santiago Chile
7. U. de Talca
8. U. Católica Norte
9. U. de la Frontera
10 U. diego Portales

Un área donde las privadas tienen ventaja es en el indicador de apoyo a la innovación, con el que se busca medir los aportes de conocimientos que las universidades ofrecen al sector productivo a través del financiamiento para el desarrollo del conocimiento. Aunque son cinco tradicionales las que lideran el ranking en este indicador, están muy cerca de otras privadas como la Universidad Diego Portales, la Adolfo Ibáñez, la del Desarrollo y la de Los Andes.


Cómo hacemos el ranking de Universidades?
El ranking se compone de un ranking general y una serie de subrankings que permiten entender con mayor precisión las fortalezas de cada casa de estudios. Además, se evaluó la oferta de ciertas carreras específicas, que componen rankings independientes del general.

Para el ranking general:


Se tomó como muestra las 57 universidades consignadas como tal en el Consejo Superior de Educación (CSE). Finalmente sólo se evaluaron las 55 que poseían información completa y fiable.

El ranking final se definió a través del promedio ponderado de ocho dimensiones:

Alumnos (25%)
Docentes (25%)
Acreditación (14%)
Investigación (10%)
Infraestructura (8%)
Internacionalización (5%)
Apoyo al ingreso (5%)
Apoyo a la innovación (4%)
Vida de campus (4%)


A continuación se explican cada una de estas dimensiones:

Alumnos:

Puntajes (30%): Ponderación de acuerdo al porcentaje de alumnos en los distintos tramos (sobre 800 puntos, 701 a 800, etc.), premiándose a los planteles con mayor porcentaje de alumnos en los tramos de puntajes superiores.
AFI (70%): Monto total recibido por la Universidad de Aporte Fiscal Indirecto (AFI).
Docentes:

Tamaño (50%): Indicador que mide el volumen total del profesorado, con diferentes ponderaciones de acuerdo al régimen de contratación: jornada completa (50%), jornada media (35%) y jornada hora (15%).
Jornada Completa (25%): Se evaluaron los profesores jornada completa, ponderándose de acuerdo su último grado académico (doctores, magíster, profesionales y especialidades médicas).
Jornada Parcial (20%): Se evaluaron los profesores jornada media, ponderándose de acuerdo su último grado académico (doctores, magíster, profesionales y especialidades médicas).
Jornada Hora (5%): Se evaluaron los profesores jornada hora, ponderándose de acuerdo su último grado académico (doctores, magíster, profesionales y especialidades médicas).


Siguiente »Acreditación:

Se promedió la información de cuántos años fue acreditada la institución, como las áreas que consiguió acreditar.

Investigación:

Se analizó y comparó el número de papers ISI publicado cada año desde 2002 a 2009, lo que permitió obtener un indicador de la capacidad investigativa de los planteles de tiempo completo de cada universidad.

Infraestructura:

Se analizaron las variables de metros construidos de bibliotecas, y talleres y laboratorios, más el número de inmuebles declarados. La construcción final no fue a través de ponderadores, sino de la percepción de los datos.

Internacionalización:

Ranking SJTU (25%): Se premió con un 25% del indicador de internacionalización a las dos universidades chilenas presentes en el ranking de las 500 mejores universidades de la Shangai Jiao Tong University
Presencia en la web (75%): Se aplicó una escala puntuable de acuerdo a la posición conseguidas por las universidades chilenas en el ranking de presencia en la web de universidades desarrollado por Cybermetrics
Apoyo al ingreso

Beneficiarios crédito del Estado (50%): Se calculó el porcentaje de alumnos que obtuvieron crédito con aval del Estado durante el año 2008.
AFI (50%): Se dividió el número de alumnos totales de la universidad por el monto total recibido por la universidad por concepto de apoyo fiscal indirecto.
Apoyo a la innovación:

Se analizaron y cuantificaron los proyectos totales FONDEF e INNOVA que obtuvo cada universidad en 2008

Vida de Campus:

Se puntuó con un 75% la existencia de federaciones de estudiantes dentro de la universidad, y con 25% a las instituciones que desarrollaban trabajos voluntarios.

lunes, 14 de diciembre de 2009

PROPUESTA CREACIÓN: CONSEJO NACIONAL DE EDUCACIÓN DE LA MEDICINA VETERINARIA

Creacion del Consejo Nacional de Educacion de la Medicina Veterinaria

En los últimos años en Chile, la Profesión Médico Veterinaria ha experimentado un importante desarrollo, en concordancia con un significativo crecimiento del país, lo
cual se ha reflejado en nuevas oportunidades para la profesión y en general para la calidad de vida de todos los chilenos.

Es sabido que cuando un país se desarrolla, las profesiones que más crecen son Odontología y Medicina Veterinaria. En relación con la primera la población soluciona sus problemas dentales y en el caso de las Ciencias Veterinaria la gente adquiere animales de compañía (perros, gatos, tortugas,canarios). De igual modo, hay un mayor interés por la vida silvestre y la vida al aire libre. Por ejemplo las
cabalgatas, entre otras actividades se han puesto de moda. Todo esto pone al Medico Veterinario en un lugar más destacado como profesional en la
Sociedad.

Este desarrollo país que se ha señalado, ha conducido a que hoy en día exista una gran cantidad de Médicos Veterinarios que se dedican al ejercicio libre de la profesión. Producto de nuevas áreas productivas, como la salmonicultura, ha
contribuido en forma significativa al desarrollo de las exportaciones, dado los requerimientos sanitarios en los Tratados de Libre Comercio ( TLC ).

Así como la profesión ha ido adquiriendo una mayor valorización, es importante considerar el tema de los alimentos en relación con seguridad alimentaría e higiene y tecnología, el bienestar animal, la vida silvestre, el futuro del diagnóstico de las enfermedades infecciosas, las enfermedades transfronterizas, y los TLC
entre otros aspectos, todo lo cual ha originado profundos cambios en el rol del Médico Veterinario en nuestra sociedad.

Si bien es cierto que los TLC promueven el crecimiento y la diversificación de intercambios comerciales y de servicios, estableciendo condiciones para incrementar la inversión extranjera en forma directa, además de favorecer la transferencia de tecnologías y alianzas estratégicas, también constituyen retos importantes, considerando que se dispone de tiempo limitado para ser competitivos, de acuerdo a los estándares internacionales, a nuestros sistemas educacional, productivo y
legal.

También en los últimos años se ha generado en el país una mayor oferta en el ámbito educacional a nivel profesional, lo cual se ha traducido en la creación de Nuevas Universidades y Carreras de Medicina Veterinaria. En algunos casos hay Universidades
que dictan varias Carreras de Medicina Veterinaria a la vez, habiéndose
originado una sobreoferta de profesionales en los últimos años, que de acuerdo a las leyes del mercado, se traduce en una sub-valoración del quehacer profesional, menos ingresos y mayor cesantía!!! Por otra parte, frente a esta situación, las Universidades como una forma de sobre vivencia han buscado diferentes caminos, en algunos casos las Mallas Curriculares en las Carreras se han orientado a una formación integral de tipo generalista (acuerdos latinoamericanos), en otros, se ha buscado una “especie de especialización”, con énfasis en aspectos formativos como: gestión, administración, producción acuícola, lo cual ha conducido a que, se considere como no fundamental el entregar una formación integral y en
muchas Carreras no se hayan incorporado asignaturas fundamentales en las Mallas Curriculares. También se ha detectado que producto de la masificación en los cupos de ingresos, los estudiantes no tienen la posibilidad de realizar las prácticas requeridas o estas se traducen en meras sesiones demostrativas, ya que no se cuenta con el material requerido, como tampoco con las facilidades necesarias. En casos más extremos no se dispone de académicos idóneos para la entrega de conocimientos actualizados, que garantice una formación de profesionales de alto nivel!!!

Finalmente, el tema del equipamiento y de la infraestructura requerida en la formación integral de un Médico Veterinario no es un aspecto menor, ya que se están
formando Médicos y se requiere contar con equipamiento e infraestructura de alto costo. Hoy en día en USA la Carrera profesional de mayor costo es Medicina Veterinaria, dado que Medicina Humana cuenta con subsidio estatal, al hacer uso de la
infraestructura hospitalaria existente, lo cual no es posible en nuestra
profesión.

En otro ámbito del quehacer Profesional, el Colegio Médico Veterinario (Colmevet) ha impulsado la creación de Sociedades de Especialistas. En la actualidad se dispone de ciertas normativas y de un número importante de Sociedades, las cuales cuentan con una casi total libertad en su forma de organización y estructuración, haciéndose necesario una mayor coordinación con el “Colmevet” y a su vez, entre este con
las Universidades. En la actualidad, tal como se ha señalado, existen un serie de
organizaciones (Universidades, Sociedades de Especialistas, Colegio Médico Veterinario de Chile, Ministerio de Agricultura (SAG, INDAP), Ministerio de Salud,
Asociaciones de Productores de Carne, Leche, Aves, Peces, Cerdos, Industria
Farmacéutica, etc.), que funcionan en forma independiente de acuerdo a su
misión, objetivos, metas, etc. sin embargo, todas ellas están relacionadas con el quehacer de la Medicina Veterinaria. En este sentido, se hace necesario contar con una Entidad que coordine en forma adecuada actividades comunes a fin de
potenciar y mejorar el quehacer de la profesión en el país. Al respecto, cabe
señalar que en muchos casos no sólo se evidencia una falta de coordinación entre Instituciones, sino posiciones dispares o encontradas en materias de
interés común. Si bien es cierto, diferentes organizaciones tienen fines y objetivos
distintos, sí hay materias que requieren una adecuada coordinación, con el
propósito de optimizar los recursos del país y evitar señales contradictorias
hacia la población y usuarios. Frente a esta situación y considerando la necesidad de articular en forma racional y armónica las diversas organizaciones que guardan relación con el quehacer del Médico Veterinario y sus aspectos formativos, se propone
la creación de una Entidad que coordine su accionar, con una visión de país, en donde el interés de la profesión constituyan el objetivo central.

En algunos países como México se han logrado importantes avances de la profesión Médico Veterinaria, al unir esfuerzos y coordinarlos adecuadamente, dándole un ordenamiento legal, con mecanismos de representatividad, elección y participación por parte de lo diversos sectores encargados del quehacer profesional y sus aspectos
formativos. Es interesante señalar que México ha buscado su propio camino, para
coordinar los esfuerzos de los diversos actores de la Profesión Medico Veterinaria, es así como ha creado el: CONSEJO NACIONAL DE EDUCACION DE LA MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA(CONEVET).

La connotación de este Consejo Nacional para México, ha sido muy importante teniendo como MISION el mejoramiento de la enseñanza (formación profesional) y del ejercicio
profesional en la práctica de la Medicina Veterinaria, esto a través de la evaluación periódica de las Instituciones de Educación Superior (Acreditación), de Médicos Veterinarios Generalistas y de Especialidades (Certificación
Profesional), vinculados a las necesidades del sector productivo y social. A manera de ejemplo, el Tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá dispone en su Parte Quinta: Inversión, servicios y asuntos relacionados; Capítulo XII: Comercio transfronterizo de servicios; Anexo 1210.5: Servicios profesionales; que las tres naciones firmantes del tratado, alentarán a los organismos pertinentes, entiéndase Poder Legislativo y Poder Ejecutivo, en sus respectivos territorios a elaborar normas y criterios mutuamente aceptables para el otorgamiento de licencias y certificados a los prestadores de servicios profesionales, las normas y criterios podrán elaborarse, en términos educacionales,y en términos profesionales, aplicando exámenes de calificación para la Obtención de Licencias, determinando la duración y
naturaleza de la experiencia para obtener licencia, estableciendo normas de conducta, delimitando el ámbito de acción profesional y sus medidas disciplinarias, así como, evaluando el desarrollo profesional y la educación continua que permitan renovar la Certificación. Estas disposiciones aún y cuando pueden parecer distantes y ajenas a nuestra actividad profesional en Chile, no lo son tanto, si se considera que los Tratados Internacionales forman parte de nuestra legislación vigente y son
sólo jerárquicamente inferiores a la Constitución Política.

Ante este Contexto, nuestra Profesión en Chile con la participación del Colegio Medico Veterinario deChile (Colmevet), la Asociación de Facultades y Escuelas de Ciencias Veterinarias de Chile (AFEVET), la FAO, el IICA y los Usuarios crearon
bajo el alero de la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP), el Comité Técnico entidad, que elaboró y puso en practica los criterios que han permitido llevar adelante los procesos de Autoevaluación y Acreditación en las Carreras de
Medicina Veterinaria del país. Sin embargo, a este esfuerzo realizado, falta aún por implementar el proceso de Certificación Profesional.

Para conducir coordinadamente los procesos de mejoramiento de la calidad en la formación de nuestros profesionales, ya sea mediante la Acreditación de Carreras en
Instituciones de Educación Superior o a través del Sistema de Aseguramiento
de la Calidad Profesional mediante el proceso de Certificación, se hace necesario la creación de un organismo que coordine adecuadamente estos
aspectos y optimice a su vez los recursos del país.

CONSEJO NACIONALDE EDUCACIÓN EN MEDICINA VETERINARIA (CONEVET-Chile)
ASPECTOS GENERALES

Hoy en día la Globalización a nivel mundial, ha llevado a los países a constituir bloques comerciales en que se resguardan y protegen sus intereses, con miras fundamentalmente a potenciar las actividades comerciales, culturales y de servicio, conduciendo así a un mejoramiento de la calidad de vida. La globalización conlleva entre otros aspectos, al libre intercambio de profesionales entre países signatarios,
lo cual implica que profesionales de distintos países pueden ejercer en otros!!! Esto conduce a la ley de la reciprocidad, que en términos simples implica dar el mismo trato e igualdad de oportunidades a extranjeros y nacionales, principio fundamental en los tratados internacionales. Esta movilidad de profesionales
entre países, que aparece atractiva y deseable debe estar enmarcada dentro de ciertas normas regulatorias, de tal modo, que no se produzca el flujo o migración de profesionales de bajo nivel a otros países, en virtud de mejores expectativas salariales. El Libre Mercado, tal como se acepta hoy en día, implica que la competencia es un factor esencial en el desarrollo de los pueblos, sin embargo, a nivel universitario debemos preservar la calidad del producto profesional que
está egresando, ya que ningún país signatario está dispuesto a recibir profesionales con formación inadecuada!!!

En la actualidad, en países que conforman el NAFTA y la Unión Europea, se han diseñado mecanismos que permiten asegurar la calidad del profesional que egresa (Acreditación) e igualmente del ejercicio profesional (Certificación). Tal como la Acreditación asegura un nivel adecuado en las Instituciones de Educación Superior, la
Certificación debe asegurar un nivel adecuado en el ejercicio profesional, de tal modo, que el Médico Veterinario debe responder y adecuarse a los permanentes requerimientos y cambios de la Sociedad. En otras palabras, se pretende entregar a la
Sociedad profesionales de excelencia que puedan responder a las exigencias
de los usuarios y del mercado.

En este sentido, el llevar a cabo procesos de Acreditación en las Carreras de Medicina Veterinaria del país (en la actualidad 4) e igualmente buscar mecanismos que permitan asegurar la calidad del ejercicio profesional, debe ser una tarea que se
debe iniciar a la brevedad, ya que de otra forma nos estaríamos restando al gran desafío del mejoramiento en la formación del Profesional Médico Veterinario y a su vez del adecuado ejercicio profesional que este debe realizar.

Acreditación de Instituciones.

La Acreditación de instituciones implica verificar si la entidad a evaluar cumple con una serie de requisitos mínimos preestablecidos y concensuados por cuerpos colegiados y por instituciones de Educación Superior o Universidades.

La Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado, máxima entidad encargada de llevar a cabo procesos de mejoramiento de la calidad de la Educación Superior dentro del programa MECESUP, ha establecido la participación a tres niveles: Asociaciones Gremiales, Universidades y Usuarios. Asi se puede ver como en un sentido amplio,
diversas entidades aportan su visión y apoyo para contribuir al mejoramiento de la calidad, en el proceso formativo a nivel de las Universidades.

Los beneficios que representa un programa de acreditación incluyen el garantizar a la Sociedad y a los candidatos, que las Escuelas cumplen con los requisitos aceptables en relación con recursos humanos, físicos y financieros que garantizan que la institución puede formar profesionales de calidad. En este sentido, la
acreditación debe constituir una importante base de sustentación para elevar el nivel de las Ciencias Veterinarias ya que las instituciones que se sometan voluntariamente a este proceso y no cumplan con los
requisitos estipulados, deberán hacer esfuerzos para suplir sus deficiencias
y así obtener la acreditación definitiva.

Certificación Profesional.

Para algunos colegas la Certificación de Médicos Veterinarios en la práctica profesional, puede parecerles algo nuevo o una imposición de moda, sin embargo,
estos procesos en algunos países se vienen llevando a cabo desde hace varios años. Es sabido que el evaluar los conocimientos y habilidades de los Médicos Veterinarios, tanto por el Estado como por su propio gremio, constituye una clara señal para la Sociedad a fin de que esta reconozca el interés de la profesión porque sus asociados estén actualizados y puedan responder en la forma mas adecuada a
los requerimientos que esta les demanda.

En las últimas décadas, lo amplio y complejo del conocimiento de la Medicina Veterinaria en la práctica profesional, ha hecho imposible que todos los Médicos Veterinarios posean los conocimientos y destrezas requeridas para realizar
adecuadamente todas y cada una de las acciones propias de la profesión!!! Al
respecto, es sabido que cada día se cuenta un número aproximado de 500 publicaciones científicas nuevas en revistas especializadas, relacionadas con distintos ámbitos del quehacer veterinario. Estos conocimientos y habilidades han llegado a tal grado de detalle y profundidad, que los Médicos Veterinarios han tenido que especializarse y han adquirido las destrezas apropiadas para poder ejecutar en forma eficiente las
acciones médicas en las diferentes especies animales o áreas profesionales.

Cuando se implementa un proceso de certificación profesional lo que se pretende es asegurar que el profesional posea suficientes conocimientos y habilidades, así como, actitudes adecuadas para desempeñarse en el ámbito profesional, dando respuestas a las demandas de la sociedad. La Certificación, en último término constituye un "sello de calidad que respalda al profesional y le otorga el debido reconocimiento por parte de la Sociedad".

En el ámbito internacional hay países que condicionan la autorización del ejercicio profesional de la Medicina Veterinaria a la aprobación de evaluaciones de Certificación Profesional como es el caso de Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania,
Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, Reino Unido y Suecia. En Latinoamérica, Brasil ya inició sus procesos de certificación oficial para autorizar el ejercicio profesional de los colegas que egresan de las Universidades, en otras palabras, para poder ejercer, los Médicos Veterinarios deben aprobar un examen nacional (habilitación); además, cada cierto tiempo están obligados a dar exámenes que permitan verificar que los profesionales están actualizados.

Los procesos de Certificación son de utilidad para:
a) Fomentar el conocimiento y las buenas prácticas de los Médicos Veterinarios en las diferentes especies animales.
b) Evaluar permanentemente el nivel de preparación de los especialistas.
c) Estandarizar procedimientos conducentes al reconocimiento de la calidad del ejercicio profesional, tanto para Médicos Veterinarios Generalistas como Especialistas.
d) Proteger al público, evitando las malas prácticas en el servicio profesional.
e) Servir de elemento diferenciador en el campo laboral para los Médicos Veterinarios Certificados.
f) La protección gremial contra la usurpación del ejercicio profesional.
g) La regulación profesional para el ejercicio profesional de Médicos Veterinarios procedentes de países con los cuales se han firmado TLC.
h) Homologar programas de educación en la formación de especialistas.

De los antecedentes señalados, se desprende la importancia de establecer Procesos de Certificación Profesional y constituye una obligación del Estado garantizar la calidad de los servicios profesionales a la población. Considerando la urgente necesidad de tener una profesión respetada y valorada socialmente, y que al mismo
tiempo responda adecuadamente a las exigencias del medio, preservando la calidad de sus miembros (y en donde la formación de postgrado constituya un requisito fundamental para tal fin), se hace necesario disponer de una instancia de diálogo, decisiones, etc.que bajo el alero de una institucionalidad formal, y con
representación de los diversos sectores relacionados con el quehacer
formativo de los Médicos Veterinarios coordine, dirija y norme las actividades del mejoramiento en la formación y ejercicio del Médico Veterinario. Para tal propósito se propone la creación de un CONSEJO NACIONAL DE EDUCACION EN MEDICINA VETERINARIA (CONEVET - Chile).

Dr. Víctor Cubillos G. (M.V.; Ph.D.)
Dr. Claudia López A. (M.V.; M.Sc.)
Universidad Austral de Chile.

CUBILLOS V. C. LÓPEZ. Propuesta creación:Consejo Nacional de Educación de la Medicina Veterinaria y Certificación Profesional. Tecno Vet 12 (3): 4 - 7, 2006

RESEÑA HISTÓRICA DE 100 AÑOS DE LA ENSEÑANZA DE MEDICINA VETERINARIA EN CHILE

Introducción

La historia es el relato de los hechos de carácter público que, en serie ininterrumpida, han venido sucediéndose y encadenándose desde los tiempos más remotos de que tenemos noticias hasta el presente. Esto supone la existencia de una evolución humana, incesante y continua, en la cual se ha venido sumando, época a época, un proceso de acumulación y enriquecimiento de ideas. De acuerdo a esto, el hombre evoluciona, se perfecciona como ser individual y como ser colectivo. La historia es una síntesis del pasado, un aprovechamiento en el presente y una proyección hacia el futuro.

En la historia de las instituciones su transcurrir por el tiempo se puede consignar como un acumular de días sin huellas, como también, ser un rico vivero de experiencias que, sabiamente atesoradas, pueden imprimir un sentido vital a su accionar, pudiendo decirse con orgullo y con tranquilidad de conciencia que el transcurrir no ha sido en vano.

Todo este accionar de pasado, presente y futuro lo podemos resumir en las tres interrogantes bíblicas ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos? Lo que en el caso de esta exposición, se traduce en inicio de la enseñanza de la Medicina Veterinaria en Chile, su contribución al desarrollo nacional y su proyección futura.

Estas reflexiones me vinieron a la memoria el año recién pasado, al celebrarse el Centenario del inicio de la Enseñanza de la Medicina Veterinaria marcada por la creación de la Escuela de Veterinaria Militar, y la ratifico hoy al conmemorar los 61años de la creación de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile.

Es mi deseo, en esta ocasión tan especial, mostrar a este auditorio que la historia de la profesión no ha sido un transcurrir sin huellas, sino que destacar algunos de los varios hechos que permitieron el desarrollo de la profesión Médico Veterinaria, su contribución al país y su compromiso futuro. Para ello sintetizaré en esta exposición estos 100 años de historia.


Antecedentes históricos de la medicina veterinaria en el mundo

Su nacimiento se pierde en la noche de los tiempos, pero su actividad inicial estuvo indisolublemente asociada a la relación hombre animal, ya sea ésta con fines de alimento, como ayuda en labores agrícolas, en acciones bélicas, como representación religiosa o simplemente como un irracional, pero leal y afectuoso compañero.

Hace 3.000 a 4.000 años a.C. en Mesopotamia se creía que las enfermedades eran causadas por dioses y demonios. Nergal producía epidemias, Namtar la peste, Asharku la tuberculosis, el demonio PAZUZU, causante de muchos males, representado con alas de águila, garras en los miembros y una cara repugnante.

Para actuar sobre estos males los sacerdotes careciendo de las bases prácticas para prevenir o curar realizaban conjuros, hechizos, exorcismos, sacrificios empleando corrientemente vísceras de animales.

Los antecedentes más remotos en que se procede a curar animales provienen de Babilonia, pueblo mesopotámico de aproximadamente 1.700 años a.C., en el famoso Código de Hammurabi. Dice en los párrafos 224 y 225 lo siguiente:

Párrafo 224: "...si el médico de animales ha tratado a un buey o un asno de un mal grave, el dueño de dichos animales dará al médico, a título de salario, un sesto de ciclo de plata".
Párrafo 225: "...si el médico de los animales ha tratado a un buey o un asno de un mal grave y ha originado su muerte, pagará la cuarta parte de su precio al dueño del buey o del asno".

Otro antecedente está dado por el hallazgo en el año 1939, por arqueólogos franceses en las ruinas de la bíblica ciudad de Ugarit, situada en la región septentrional de Siria, fragmentos de un antiguo tratado de cura de animales, que expone el tratamiento de los caballos enfermos y enclenques. El caballerizo mayor del rey de Ugarit ha hecho inscribir en él los tratamientos más eficaces. Estamos aproximadamente en el año 1.500 a.C.

En la cultura egipcia durante la época faraónica los animales juegan un papel importante en su religión. Eran numerosas las divinidades del panteón egipcio asociadas a animales: Hathor, con cabeza de vaca, causaba enfermedades; otra como Isis, con cabeza de buitre, instruía en el arte de curar. El dios Apis, con cabeza de toro, también estaba relacionado con la curación; Thot, con cabeza de Ibis, poseía el poder de curar; la diosa Bast, con cabeza de gato protegía contra las enfermedades contagiosas.

Los sacerdotes cuidaban de los animales y les hacían curaciones o daban medicamentos naturales para tratar enfermedades. Estos métodos de prevención y tratamiento pasaron posteriormente a Grecia, Roma y el Islam, pero fueron olvidados casi por completo en Europa durante la Edad Media.

En el año 1200 a.C. se ubica la civilización israelita y las normas sanitarias en relación con el consumo de carne animal, de aves y peces, supuestamente escritas por Moisés en el Deuteronomio. Muchas de estas normas tienen hoy en día una connotación religiosa, especialmente en relación a la carne de cerdo.

En la cultura helénica del 600 a.C. en adelante, los dioses relacionados con la salud y las enfermedades eran Apolo, Hygeia y especialmente Esculapio. Los templos de Esculapio eran lugares de curación y de enseñanza, se preparaban remedios a partir de plantas y se curaba personas y animales.

En una de sus obras (Historia de los animales) el filósofo Aristóteles menciona las enfermedades de las abejas, de las aves, del cerdo, del buey y del caballo, sus síntomas y en algunos casos la prevención y la curación.

Las ideas filosóficas de Sócrates y Platón, al considerar a los animales como entes simples, carentes de alma y por lo tanto merecedores de poca atención, posiblemente contribuyeron al poco avance de la veterinaria en siglos posteriores.

En Grecia las personas que practicaban la medicina en los caballos eran "hippiatros", de lo que derivó la palabra hipiatra.

Después de la caída del Imperio Romano, entre los años 400 y 1200 de nuestra era, la cultura grecolatina, sólo fue conservada por la cultura árabe. Con el abandono de las ciencias, la superstición y la invocación a los santos ocuparon la medicina, de tal modo que las plegarias, hechizos y encantamientos fueron comunes en la prevención y el tratamiento de las enfermedades tanto en el hombre como en los animales.

Los señores feudales propietarios del ganado recurrían a curanderos empíricos que con brebajes intentaban prevenir y curar enfermedades; además, los pastores recurrían a las plantas para tratar variadas enfermedades. Un cuidado especial se tenía con los perros de caza y hay documentos y cuadros que señalan los métodos para curar heridas y enfermedades de los perros.

Durante la Edad Media fueron los árabes quienes desarrollaron las prácticas de diagnóstico y tratamiento de enfermedades del hombre y los animales. El mundo árabe dio una importancia relevante al caballo, elemento vital en su cruzada por difundir la doctrina de Mahoma y por lo tanto realzaron a los especialistas en su cuidado y curación llamándolos ALBEITARES. El nombre "al Baitar" que significa en árabe "médico de caballos" pasó al español como Albeitar; por extensión, Veterinario, nombre que se mantuvo hasta mediados del siglo XIX, en España y muchas colonias americanas, no obstante haberse iniciado la enseñanza de la Medicina Veterinaria Militar en España en 1792 y la Civil en 1847.

La primera Escuela de Veterinaria se estableció en Bourges, Francia, en 1761. Desde esa fecha se han establecido innumerables centros docentes en todo el mundo, teniendo ellos diferentes connotaciones curriculares dependiendo de la actividad silvoagropecuaria de cada país; pero sin duda, cualquiera sea su orientación, han hecho un significativo aporte al control de las enfermedades de los animales, al desarrollo económico de la Ganadería, contribuyendo a la prevención de zoonosis a través de una adecuada higiene ambiental y control de alimentos.

Por la importancia que el ganado equino representó durante muchos años en la conformación de divisiones de caballería de importantes ejércitos de los cinco continentes se crearon escuelas de veterinaria militar. La primera a nivel mundial fue establecida en Viena en 1777.


Génesis de la enseñanza de la medicina veterinaria en Chile

No obstante ser la Medicina Veterinaria una de las profesiones médico-sanitarias más antiguas del mundo, en Chile no se implantó su enseñanza en forma estable y definitiva hasta el año 1898, ello por iniciativa del Ejército de Chile.

En la historia del país, el primer hecho consignado sobre medidas tomadas contra enfermedades de animales nos lo da don Benjamín Vicuña Mackenna, quien consigna en sus escritos que el 25 de septiembre de 1549 se tomó la drástica medida de eliminar todas las ovejas que con grandes sacrificios se habían traído desde el Perú, por haberse enseñoreado una epizootia de "Carache", enfermedad parasitaria, conocida actualmente como sarna.

En 1551 el Cabildo de Santiago designa personal para el cuidado de los caballos, con el nombre de "Yeguarizos" y dispone que la monta sea supervigilada por "Albéitares".

Desde el inicio de la República en 1817 durante el gobierno del Director Supremo don Bernardo O'Higgins Riquelme, hasta 1898, transcurren más de 80 años en los cuales hubo importantes cambios en la Agricultura, como la importación de caballos fina sangre para la reproducción, de varias razas de vacunos, ovinos y caprinos induciendo a los agricultores a fundar sociedades agrícolas y ganaderas.

Por otra parte, la llegada de los colonos alemanes a la zona sur se caracterizó por promover en esa región una interesante explotación ganadera apoyada por la experiencia aportada por estos inmigrantes. Estos hechos fueron destacando cada vez más la necesidad de contar con profesionales médicos veterinarios.

Una primera aproximación la hizo, en 1851, el entonces Presidente de la República de Chile, general don Manuel Bulnes Prieto, quien en 1842 dispone que la chacra La Merced, ubicada al poniente de Santiago, sea destinada, con el nombre de Quinta Normal de Agricultura, a impartir enseñanza agrícola y veterinaria. Nace así la Escuela Práctica de Agricultura, bajo la dirección del agrónomo italiano Luis Sada.

El presidente Bulnes al término de su gobierno deja estampada en su exposición al país, el 18 de septiembre "la necesidad de cultivar en el país las Ciencias Veterinarias para velar en forma efectiva por el patrimonio zootécnico de Chile, frecuentemente diezmado por plagas".

La presencia concreta de la profesión Médico -Veterinaria en el país se materializa con la llegada en 1874 de el Zootecnista de la Escuela de Lyon (Francia) don Julio Besnard, quien organiza en la Quinta Normal un hospital de veterinaria, una estación de monta de equinos y el jardín zoológico.

Sin embargo, en ese período no se formaron profesionales chilenos sino que se siguió contratando médicos veterinarios extranjeros para satisfacer la creciente necesidad de estos especialistas. Entre muchos otros podríamos citar los siguientes: A cargo del Hospital en la Quinta Normal quedaron dos veterinarios franceses, los Dres. Brocquaire y el Dr. Daniel Monfaillet; este último además, tenía a su cargo el Escuadrón Escolta de la Presidencia de la República.

El profesor Monfaillet era por afición conquiliólogo, arqueólogo, geólogo y entomólogo y poseía colecciones de estas especialidades. Gran parte de su biblioteca fue entregada a la Facultad de Veterinaria de la U. de Chile.

El Dr. Julio Besnard falleció a la edad de 85 años, un 25 de marzo de 1924. La profesión médico-veterinaria lo recordará como el gran impulsor de la profesión a nivel civil.

Por su parte, al interior del Ejército al término de la Guerra del Pacífico, se comprobó la necesidad de contar con profesionales médicos veterinarios a raíz de los graves problemas clínicos y de herraje presentados en el ganado equino, situación ésta que indujo al Mando a dar los primeros pasos orientados a contar con personal calificado para la atención del ganado. Es así como en el año 1887, durante el gobierno de don José Manuel Balmaceda, se tomaron varias medidas tanto en el ámbito civil como militar, a fin de abocarse al problema de atención veterinaria.

Se decretó la modificación del Plan de Estudios de la Escuela Militar y se establece que los cadetes destinados al Arma de Caballería, una vez recibido su título de Alférez, debían continuar en la Escuela por seis meses más y así completar su instrucción con un curso especial de Hipología y Veterinaria.

Se inaugura en 1888 el Instituto de Vacuna Animal en la Quinta Normal, al oriente del Hospital Veterinario. Este instituto fue el origen del Instituto de Investigaciones Veterinarias que funcionaban en la Quinta Normal a partir de 1935.

Finalizada la Revolución de 1891 y asumido el mando de la nación por el Alm. Jorge Montt Álvarez, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, GDD don Emilio Korner Henze, da los primeros pasos para integrar al Ejército a profesionales médicos veterinarios. Es así como se reglamentan las actividades que deberán cumplir los veterinarios y los mariscales herradores.

Estas misiones no se pudieron concretar, como era su deseo, al no existir en el país los profesionales que se requerían, situación que visionariamente se resolvió durante el gobierno de don Federico Errázuriz Echaurren, al estructurar las bases de la Enseñanza de la Medicina Veterinaria en el Ejército, mediante la creación de la Escuela Militar de Veterinaria resolución materializada por Decreto Supremo del Ministerio de Guerra, Sección 19, N° 683 de fecha 18 de abril de 1898.

Se designa como su primer Director al Médico Veterinario alemán, Dr. Roberto Reff, quien había sido contratado por el Ejército en 1896 para que prestara sus servicios en la institución y que gracias a su vasta experiencia profesional en clínica, docencia y visión administrativa, influiría decisivamente en dar la estructura y la misión al recién formado Servicio de Veterinaria del Ejército.

Es así como, finalmente, se crea el Servicio de Veterinaria dependiente de la Sección Remonta del Estado Mayor General. Su primer Reglamento se aprueba mediante Decreto Supremo Sección 1a, N° 1502, de fecha 29 de noviembre de 1900, firmado por el Presidente don Federico Errázuriz Echaurren. En dicho reglamento se establece que al Servicio le corresponderá:

La preparación de los veterinarios y mariscales herradores en la Escuela de Veterinaria Militar.
Prestar atención sanitaria y de herraje al ganado institucional.
Que el Director de la Escuela de Veterinaria Militar será, al mismo tiempo, el Director General del Servicio.
A través de lo expresado anteriormente, se demuestra objetivamente que fue el Ejército quien dio nacimiento a la Enseñanza de la Medicina Veterinaria en Chile; enseñanza que durante 18 años se impartió a nivel institucional, para posterionnente traspasar dicha responsabilidad a establecimientos docentes del país.

A días del nacimiento de la Escuela Militar de Veterinaria y con fecha 1 ° de mayo de 1898 se da inicio a las clases del primer Curso de Veterinaria de la Historia de Chile.

El Plan de Estudios incluía ramos de anatomía, fisiología-histología, farmacología, patología, inspección de carnes y forrajes, clínica, cirugía, hipología y arte de herrar; todo ello distribuido en 4 semestres; es decir, en esa época la duración de la carrera era de 2 años.

Desde un comienzo se buscó entregar la mejor docencia tanto en la enseñanza de los ramos propios de la Medicina Veterinaria, como la de aquellos relacionados con el arte de herrar. Para lograrlo se contrató a experimentados profesores en Alemania. Entre éstos, destaco a los Dres. Roberto Reff, Oscar Skiva, Hermann Redenz, Max Schwalbe, Pablo Schmidt, de los cuales muchos de ellos se mantuvieron en la Escuela hasta que la enseñanza de la Medicina Veterinaria se traspasó a instituciones docentes civiles del país.

De los alumnos del primer curso debo destacar al Dr. Leoncio Barrera Prieto, quien fue un destacado profesor de la Escuela de Veterinaria de la Universidad de Chile y que por sus aportes a la docencia se le confirió el grado de Miembro Académico de esa casa de estudios en el año 1938.

A partir de 1903 los estudios en la Escuela Veterinaria se aumentan a tres años para así dar mayor énfasis a los aspectos de práctica en terreno; además, se incrementó el cupo de alumnos de 10, que se había estipulado en su origen, a 20.

En 1912 se organiza en el Campo Militar 18 de Septiembre, terrenos que hoy ocupa el Haras Nacional en San Bernardo, el primer criadero militar, con el objeto de obtener el caballo apropiado a los diversos servicios del ejército, desempeñándose como asesor de dicho criadero el Jefe del Servicio de Veterinaria Militar.

Dado el prestigio y lo indispensable que se fueron haciendo los médicos veterinarios en el país, muchos de ellos emigraron al ámbito civil, influenciados, además, por la fuerte expansión pecuaria y fundamentalmente por las mejores expectativas económicas ofrecidas.

A partir de 1912 se inicia una real preocupación por el sector agrícola y para ello se crea la Dirección General de los Servicios Agrícolas, dependiente del Ministerio de Industrias, Obras Públicas y Ferrocarriles, nombrándose Director General al Ing. Agrónomo don Francisco Rojas Huneeus. En dicha dirección, quedó el Servicio Veterinario Nacional a cargo del médico veterinario francés Dr. Julio Blier.

El 10 de noviembre de 1915, mediante Decreto Supremo Nº 1853, se crea en la Quinta Normal de Agricultura la Escuela de Medicina Veterinaria Civil, dependiente de la Dirección General de los Servicios Agrícolas y el 20 de noviembre de 1916, durante el Gobierno de don Juan Luis Sanfuente Andonaegui, por Decreto Supremo Nº 2764, se cierra la Escuela Militar de Veterinaria después de 18 años de haber impartido la enseñanza de la Medicina Veterinaria en Chile.

Entre los antecedentes que se tuvo para su creación a nivel civil y cierre a nivel del Ejército, estuvo la preocupación de este último por la temporalidad de los médicos veterinarios militares, ya que en la realidad la Escuela Militar de Veterinaria era formadora de profesionales que rápidamente eran contratados por organismos de gobierno o bien se retiraban para ejercer libremente la profesión.

En los considerandos del Decreto Supremo se establece:

1º Que es conveniente refundir en sólo un establecimiento la enseñanza de la Medicina Veterinaria, que hoy funciona en la Escuela de Caballería y en la Quinta Normal de Agricultura.
Esta medida permitirá optimizar la enseñanza en base a una visión global de las Ciencias Médico Veterinarias, con positivos beneficios, tanto para el Ejército como para la Agricultura".
2º El material existente en la Escuela de Veterinaria Militar, tanto científico como docente, será puesto a disposición de la Dirección General de los Servicios Agrícolas, debiendo la Escuela de Caballería reservar el material necesario para la atención de la clínica y aquellos elementos másindispensables para el complemento de la Instrucción de los oficiales alumnos de la Escuela de Caballería.


El camino trazado por la profesión medico-veterinaria y su contribución al desarrollo nacional

En los 18 años que la Escuela dependió del Ejército formó alrededor de 200 médicos veterinarios que destinados a diferentes regiones del país fueron demostrando, con su celo y preparación profesional, cuán necesaria era su presencia.

Debido a los variados problemas de enfermedades infecciosas que afectaban al ganado equino, bovino, ovino y caprino, las primeras acciones estuvieron destinadas a desarrollar productos biológicos como sueros y vacunas.

Es así como el Instituto de Vacuna Animal creado en 1888 se transforma en el Laboratorio de Investigaciones Veterinarias, encargado en un comienzo de controlar la vacuna anticarbunclosa tipo Cheaveau. Entre sus médicos veterinarios se contaban los Dres. Mamerto Cádiz, Emilio Eyquem B. y Enrique Amión L. Este último es el primer mártir de la profesión al morir en 1926 a consecuencia de hidrofobia contagiado por un vacuno enfermo.

En 1925 el Laboratorio de Investigaciones Veterinarias se transforma en el Servicio de Investigaciones Veterinarias dependiente del Departamento de Sanidad Animal. Se nombra director al médico veterinario francés Julién Descazeaux, quien lo ocupa hasta el año 1930, en que, terminado su contrato, regresa a Francia.

Lo reemplaza el Dr. Hugo K. Sievers y en 1935 se transforma en el Instituto de Investigaciones Veterinarias con sede en sus dependencias de la Quinta Normal, próxima a la calle Ecuador.

En el recuerdo histórico de estos 100 años aparece en forma destacada la figura del Médico Veterinario Dr. Hugo K. Sievers.

Perteneciente a la última promoción de veterinarios egresados de la Escuela de Veterinaria Militar en 1916, el Tte. Hugo K. Sievers permaneció en el servicio hasta 1934. En ese tiempo, entregó valiosos aportes a la docencia y al prestigio de la profesión en el ámbito científico y gremial nacional; debemos destacar su valiosa preocupación para mejorar la formación y el prestigio de la profesión dándole un carácter universitario. Para ello gestiona la incorporación de la enseñanza de la Medicina Veterinaria a la Universidad de Chile.

Siendo profesor de la Escuela de Medicina Veterinaria Civil, logra su asimilación a la Universidad de Chile. Por Decreto Supremo Nº 7818 de fecha 19 de diciembre de 1927se crea la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Chile, siendo rector de esta casa de estudios el Dr. Carlos Charlín y Ministro de Educación, el escritor don Eduardo Barrios.

Esta Facultad inicia sus actividades el 12 de abril de 1928 con dos escuelas: Escuela de Agronomía y Escuela de Veterinaria; esta última absorbe la anterior Escuela de Veterinaria fundada por la Dirección General de los servicios agrícolas.

Esta situación se mantiene hasta el 20 de abril de 1938 en que el Consejo Universitario de la Universidad de Chile crea en forma independiente la Facultad de Medicina Veterinaria. En todo este accionar docente tuvo principal relevancia el Dr. Hugo K. Sievers, que a la fecha de este importante paso se desempeñaba como Decano de la Facultad de Agronomía y Veterinaria.

En el ámbito netamente militar; en 1926 el SubTte. Sievers propone a la Jefatura del Servicio la creación de un Laboratorio Biológico dependiente del Ejército, destinado al Diagnóstico Bacteriológico de Enfermedades del Ganado, como también la elaboración de productos biológicos como sueros hiperinmunes y vacunas. Este laboratorio tuvo un destacado prestigio a nivel nacional como quedó demostrado en el Mensaje Anual al Congreso Nacional del Presidente Pedro Aguirre Cerda en 1939 al mencionar "el aporte del Servicio de Veterinaria Militar al mejoramiento de la Sanidad del Ganado, gracias a las vacunas elaboradas en el Laboratorio Biológico de la Dirección de Remonta.

Con fecha 26 de agosto de 1926 se funda la Academia de Estudiantes de Medicina Veterinaria, presidida por el Sub-Tte. Hugo K. Sievers, acompañado por el Presidente del Centro de Estudiantes Eduardo Zúñiga y los vocales, estudiantes Arturo Anwandter P. y Alberto Follert.

Al inaugurarla, en Sesión Solemne, en el Salón de Actos de la Escuela de Agronomía, el mismo 26 de agosto se funda a continuación la SOCIEDAD DE MEDICINA VETERINARIA DE CHILE, a proposición del Presidente de la Academia.

La Sociedad de Medicina Veterinaria, aún vigente, en estos casi 73 años de presencia, ha sido en mayor o menor medida colaboradora de la función de perfeccionamiento profesional a través de charlas, reuniones de especialistas, congresos nacionales e internacionales y muchas otras funciones científico-tecnológicas, trabajando en todo momento junto a los principales centros docentes del país.

Por todo lo que el profesor Hugo K. Sievers hizo por la Medicina Veterinaria, es que la profesión tienesólo palabras de agradecimiento a tan distinguido médico veterinario.

Reforzando el aporte de la profesión al avance pecuario del país, se puede mencionar que en los inicios de la profesión en Chile existía en 1898, según don Francisco Antonio Encina, en su obra Historia de Chile, la siguiente masa ganadera: Vacunos 586.073; Caballares: 196.178; Ovinos: 1.183.591. Estas cifras las debemos comparar con las aportadas por el Primer Censo Agropecuario de 1929, en el cual se consignó una masa de: Vacunos: 2.387.940; Caballares: 441.027; Ovinos: 6.263.482.

Estas cifras reflejan, además del aumento en la cantidad de ganado, un incremento significativo de la producción animal de carne, leche, lana, etc., permitiendo elevar el nivel de vida de la población. A no dudar, este incremento productivo estuvo íntimamente relacionado con el quehacer médico veterinario y que reconoce como pilar fundamental a la Escuela de Veterinaria Militar.

También en el territorio Antártico ha estado la presencia de la profesión. Es así como en 1952, el Dr. Ricardo Díaz Emparan, destacado médico veterinario y además profesor de química y terapéutica veterinaria de la Universidad de Chile, concurrió durante el período del IV relevo a la Base Antártica Libertador Bernardo O'Higgins Riquelme, del Ejército, a fin de evaluar el estado sanitario de los perros polares allí estacionados.

A su regreso, fruto de su visita inspectiva, publicó un interesante trabajo sobre esta especie, abarcando aspectos de alimentación y prevención de cuadros infecciosos y parasitarios, lo que constituyó un valioso aporte científico para el país y la comunidad científica internacional.

Nuevamente a partir de 1996, Oficiales del Servicio de Veterinaria del Ejército están concurriendo, en períodos de relevo, a la Base Antártica del Ejército, a objeto de entregar su asesoría en aspectos de higiene ambiental, saneamiento básico y protección al medio ambiente, contribuyendo con su accionar al cumplimiento por parte del Ejército, del Tratado Antártico y del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, firmado por nuestro país en Madrid el año 1991.

También en la Isla de Pascua ha estado presente la Medicina Veterinaria. Es así como en 1940 el Dr. Aurelio Ferrari Bozo es el primer médico veterinario enviado en Comisión de Estudio a esta isla a petición del Servicio de Ganadería del Ministerio de Agricultura, para conocer el estado sanitario del ganado ovino y caballar. En 1959 se vuelve a comisionar a un oficial de veterinaria para que concurra a la Isla de Pascua con el mismo propósito.

En esa oportunidad viaja el Dr. Elías Sabat G., quien a su regreso propone una sede de medidas a fin de reforzar las recomendaciones entregadas por el Dr. Ferrari, contribuyendo con sus propuestas a mejorar el estado sanitario y reproductivo de los animales de la isla.

Las recomendaciones entregadas por estos profesionales llevaron a las autoridades de la Armada, encargadas de la administración de la Isla de Pascua, a comisionar profesionales médicos veterinarios para que residiendo por largos períodos pudieran aplicar un adecuado manejo sanitario y reproductivo al ganado ovino y caballar.

Es así como en 1960 la Armada contrata al Dr. Luis Pérez para que permanezca por un largo período en la isla. A su regreso, después de aproximadamente dos años, el Dr. Pérez ingresó a la Facultad de Medicina Veterinaria de la U. de Chile realizando una encomiable labor docente en el campo de la clínica menor y cirugía.

En el ámbito docente la Universidad de Chile, a través de su Facultad de Veterinaria, fue la única formadora de profesionales por aproximadamente 16 años y el mejor medio docente de investigación y extensión en estos 61 años de vida.

Como lo expresé anteriormente, un 20 de abril de 1938, siendo Rector de la Universidad de Chile don Juvenal Hernández Jaque, el Consejo Universitario en una controvertida sesión logra aprobar la creación de la facultad de Medicina Veterinaria independiente de la Facultad de Agronomía. Los anales señalan que votaron a favor de la separación el Rector, el Secretario General don Enrique Marshall, los Consejeros Sres. Domingo Amunátegui, el Sr. Carlos Atienza y los decanos Domingo Santa Cruz y Hugo K. Sievers. Votaron en contra los decanos Arturo Alessandri Rodríguez, Armando Larraguibel y Gustavo Lira. Se abstuvieron la Sra. Amanda Labarca y los decanos Pedro Aguirre Cerda y Juan Gómez Millas. Es siempre conveniente dejar en estos documentos estampado quiénes apoyaron nuestra independencia, quiénes se opusieron y quiénes se lavaron las manos.

El profesor Hugo K. Sievers W. dirigió los destinos de esta Facultad por aproximadamente 22 años, período que podemos llamar de ordenamiento de un Centro Docente que empezaba a caminar solo por el difícil camino de estructurar y dar prestigio a una profesión hasta ese momento no bien apreciada por la ciudadanía. Tanto se criticó el manejo autoritario del decano Sievers, que lo llevó a tener que dejar el cargo en 1960 a raíz de un movimiento estudiantil en su contra. Sin embargo el tiempo y la historia han permitido destacar la personalidad y el gran cariño por la profesión del Dr. Sievers, que lo llevó a darse por entero por la Medicina Veterinaria.A raíz del alejamiento del Decano Sievers, asume por escasos días el profesor Isaías Tagle Villaruel y posteriormente el Dr. Ricardo Abel Kreft. Sucede al Dr. Abel en calidad de interino el Dr. Ramón Rodríguez Toro, destacado profesional que laboraba hasta ese momento en el Instituto Bacteriológico de Chile (actual Instituto de Salud Pública).

El período, primero como interino y luego en propiedad, del Dr. Ramón Rodríguez Toro (1962 a 1968), lo podemos considerar como el despertar académico y de investigación de nuestra Facultad. Llega a ella una pléyade de destacados académicos que laboraban en otros centros de estudios como eran la Escuela de Medicina, la Facultad de Ciencias y otras que mi memoria ha olvidado. Se firma el Convenio Chile-California y se inicia un fructífero intercambio de profesionales con la Universidad de Davis, California que permitió la formación académica de muchos docentes de esta Facultad obteniendo sus Grados Académicos de Master y Ph. D.

En 1968 un nuevo movimiento estudiantil y docente que buscaba universidades más comprometidas con la realidad del momento, remeció a todos los centros universitarios del país y nuestra Facultad no escapó a ello. El Decano Rodríguez renuncia y asume el Dr. Oscar Valenzuela.

El Decano Valenzuela dirige la facultad entre los años 1968 a 1971, fecha en la cual a raíz de la nueva estructura de la Universidad de Chile, asume como Vicerrector de la Sede Sur, con asiento en lo que hoy es el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos (INTA).

En su período consolida lo ya realizado por el decano Rodríguez y logra insertarlo en lo que será la nueva Universidad de Chile.

En 1971, con el nombramiento del decano Oscar Valenzuela Saavedra, en la Sede Sur, se elige nuevo decano al Dr. Santiago Inostroza Hood, profesor de la asignatura de cirugía de esta Facultad. El decano Inostroza es confirmado en 1973, después del Pronunciamiento Militar y se mantiene hasta 1980, fecha en que nuestra Facultad entra en lo que llamo "Solsticio de invierno". Con cierta liberalidad literaria, pienso que al igual que el clima de nuestro país entre 1980 y 1984, se produjo en nuestra Facultad un largo período en que las gélidas inteligencias del momento primaron por sobre la razón; la enseñanza de la Medicina Veterinaria quedó tapada por los sembradíos de trigo, maíz, frutales y bosques de pino y sólo pudimos volver a encontrarnos con nuestro entorno profesional cuando nuevamente se nos devolvió nuestra independencia académica en 1984.

Asume como nuevo decano el Dr. Hugo González Fouquet, profesor de Parasitología. Su período hasta 1990 tuvo como principal misión reinsertar la facultad en el mundo académico nacional e internacional.

En 1990 es elegido decano el Dr. Iñigo Díaz Cuevas, profesor de Producción Porcina. Es muy reciente su entrega al Dr. Santiago Urcelay Vicente. Pero podemos decir con seguridad que logró en estos 8 años llevar a nuestra facultad a un sitial de prestigio a nivel nacional e internacional.

Estas son las rápidas pinceladas de nuestra historia; pero sigamos con el pasar de nuestra profesión en estos 100 años de existencia.

Un 7 de septiembre de 1954 la enseñanza de la Medicina Veterinaria ve nacer una nueva escuela con la creación de la Universidad Austral de Valdivia y la Facultad de Medicina Veterinaria.

Posteriormente un 10 de marzo de 1972 la Universidad de Concepción da vida a la Facultad de Veterinaria con sede en la ciudad de Chillán.

De esta forma la enseñanza de la Medicina Veterinaria estuvo entregada a estas tres universidades hasta que la nueva Constitución de la República de Chile del año 1980 estableció en su artículo 11 la libertad de enseñanza y el derecho tanto al Estado como a privados, para crear, organizar y mantener establecimientos educacionales. Ello se concretó con el Decreto con Fuerza de Ley Nº 1 de 1980 que legislaba sobre las universidades privadas, DFL que fue perfeccionado con la Ley Orgánica Constitucional (LOCE) Nº 18.962 de 10 de marzo de 1990. Ello ha permitido la creación de Escuelas de Medicina Veterinaria en varias universidades privadas.

Otro hito importante en el transcurrir profesional fue el 16 de septiembre de 1955, cuando el Presidente de la República don Carlos Ibáñez del Campo firmó el decreto que crea el Colegio Médico Veterinario de Chile, organismo gremial que controla el quehacer profesional velando por el correcto desempeño profesional en todo el país.

En los últimos 50 años la Medicina Veterinaria ha tenido una destacada labor en el campo de la Salud Animal a través de la incansable labor de investigación de las universidades de Chile y Austral principalmente, y por el inteligente trabajo de planificación y aplicación de planes de erradicación llevados a feliz término por el Servicio Agrícola y Ganadero del Ministerio de Agricultura.

Es así como el país es declarado libre de fiebre aftosa con fecha 15 de enero de 1981 con el total reconocimiento de todos los países del resto del mundo. De igual forma, en 1985, la comunidad internacional, especialmente USA, reconoce a Chile como libre de la Enfermedad de Newcasfe en las gallinas, y recientemente, con fecha 6 de abril de 1998, el país y la comunidad internacional reconocen a Chile libre de la Peste Porcina Clásica.

De igual forma ha sido la labor en el campo de la Salud Pública, a través de la investigación en las universidades y de los profesionales que laboran en el Servicio Nacional de Salud y Municipalidades a lo largo del país controlando aspectos de higiene ambiental, control de alimentos, saneamiento básico.


La medicina veterinaria proyectada al siglo XXI

Se puede aseverar que el hombre ha mantenido a lo largo del tiempo una permanente preocupación por el futuro, producto tanto de una necesidad existencial como práctica.

Cada actitud del ser humano, así, es abordada con visión de futuro. Cada vez que se adopta una decisión, por definición está orientada a los efectos futuros de ésta. Así mismo, toda decisión está direccionada y guiada por y hacia la imagen objetivo que se ha diseñado. De ahí se deriva que cuando no existen imágenes o éstas son confusas, las decisiones que se toman pueden ser inadecuadas.

El conocimiento de la exacta dimensión de nuestra realidad, unido al estudio de los acontecimientos contemporáneos y a la evolución que ha tenido y está teniendo el orden mundial y regional, llevan a pensar en la compleja tarea de vislumbrar el futuro de la Medicina Veterinaria.

Hasta ahora la investigación científica tradicional ha estudiado el pasado para entender el presente y arrojar luz sobre el futuro. Sin embargo, se piensa con cada vez más evidencia, que las imágenes del futuro pueden dar valiosos antecedentes sobre el presente.

Así es como ha emergido la Prospectiva, como un instrumento que permite la incursión sistemática en las investigaciones del futuro.

La historia está lejana de ser la única impulsora del movimiento, es decir, no es posible simplemente deducir el futuro sólo a partir del pasado o del presente, sino, además, debe ser explorado mirándolo directamente.

En el marco de esta disciplina está la Prospectiva; se postula que una nueva civilización está emergiendo, de tanta profundidad como fueron la Revolución Agrícola y la Revolución Industrial. Se le ha dado diferentes nombres pero más interesa señalar aquellos hitos que la están configurando.

Muchos de los autores que han escrito sobre ella coinciden en caracterizarla como una sociedad más rica, más heterogénea, dominada por la informática y la automatización; globalizada y local a la vez, de múltples verdades, más interconectada, con más tiempo libre, más dependiente del desarrollo científico-tecnológico y con un ritmo de cambio cada vez más acelerado.

El Médico Veterinario, como lo ha hecho durante 100 años, debe y deberá ser un importante apoyo al desarrollo del país en el nuevo siglo, y deberá seguir prestando su colaboración en aspectos de Manejo del Medio Ambiente; Producción y Sanidad Animal, en Salud Pública Veterinaria, todo ello acompañado por un adecuado Proyecto docente a cargo de los organismos que imparten la docencia.


En cuanto al medio ambiente

Sabemos que nuestra biosfera, a la que la gente ha considerado en todo el curso de la historia como indestructible y susceptible de volver a llenarse indefinidamente, es incapaz de resistir en la actualidad un abuso ilimitado. La interferencia en el equilibrio ecológico pone en movimiento una cadena imprevisible de hechos que ocasionan daño y muerte de los individuos, de los grupos y, en ocasiones, del medio ambiente mismo.

El sobrepoblamiento de ciertas áreas, los flujos migratorios y la concentración de la población en las ciudades, abrumarán a los gobiernos locales ante el colapso de las estructuras de apoyo y la disminución de la calidad de vida en las grandes metrópolis. A ello se sumará el deterioro del medio ambiente y la amenaza del agotamiento de recursos básicos.

En los futuros escenarios profesionales se debe contemplar una política que integre nuestro aporte a la solución de los problemas ecológicos y ambientales, como un medio para mejorar la calidad de vida de la población.

La profesión no podría ver sustraída la responsabilidad que le corresponde en la materia y por lo mismo, sugiere su colaboración con las diferentes instancias comprometidas en la conservación del patrimonio ambiental del país en lo referente a problemas de contaminación de los recursos aire, agua, tierra, alimentos en todo el territorio, incluida la Antártica.


En cuanto a sanidad y producción animal

Los escenarios a futuro consideran que los animales tienen y seguirán teniendo un lugar destacado en el bienestar de la humanidad en el escenario alimenticio, como un auxiliar importante en el trabajo y como factor de distracción o compañía.

Con un desarrollo tecnológico de punta, se debe investigar en el campo de la reproducción, en el manejo de semen, transferencia de embriones, clonación u otras técnicas.En el campo de Sanidad Animal, por Biotecnología, implementar modernas ténicas de Diagnóstico y de Prevención de Enfermedades; dotar de los equipos que optimicen el manejo clínico y quirúrgico.


En cuanto a salud pública veterinaria

Todo país que avanza hacia la categoría de país desarrollado, como se espera de Chile en el próximo milenio, pretende alcanzar una calidad de vida de su población, que le permita expresar todas sus potencialidades físicas e intelectuales, para lo cual va mejorando los aspectos preventivos concernientes a la salud poblacional, a saber: Alimentos limpios, libres de contaminantes potencialmente patógenos, agua potable pura, adecuada eliminación de desperdicios, etc., siendo por lo tanto, cada vez, menos los agresores biológicos, ya sean bacterias, parásitos o virus, capaces de estimular factores naturales de defensa, dejando al organismo humano o animal más vulnerable a infecciones o toxinfecciones ocasionales.

Esta garantía de desarrollo debe ir acompañada, por lo tanto, de una adecuada vigilancia en lo concerniente a calidad microbiológica y toxicológica de los insumos alimenticios para uso humano o animal, y el adecuado control de vectores que son habitualmente potenciales portadores de variados agentes biológicos causantes de enfermedades zoonóticas.

Estas inquietudes las hemos podido comprobar en los últimos años con la presentación en nuestro país de patologías como el cólera, graves intoxicaciones alimentadas con enterobacterias y algunas emergentes como el virus Hanta.

Lo del mundo del desarrollo es devenir, el hombre construye lo que no hay, formas nuevas, híbridos, combinaciones biológicas; transforma la geografía, crea climas especiales; además, pone en las cosas lo que en ella no está por naturaleza, provocando fenómenos que producen mutaciones y así genera como quien dice satisfacciones de nuevas necesidades y amplios espacios de desafíos.

Es mi deseo que este amplio campo que tiene el hombre y nuestra profesión por delante sea guiado con inteligencia, humanismo y ética, para así poder seguir admirándonos con cada AMANECER.



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Este artículo es un extracto de la conferencia del mismo nombre dictada por el profesor Sergio Rosende Ollarzú con motivo de la celebración del 61° aniversario de la creación de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile.

ROSENDE S. Reseña histórica de 100 años de enseñanza de la medicina veterinaria en Chile y su proyección futura. 13(2): 41 - 49, 1998.