jueves, 2 de diciembre de 2010

Condiciones de mantenimiento de los animales de experimentación en Chile. Claudia López 2010

4to Taller de Bioética: “Aspectos Bioéticos de la Experimentación Animal”
Enero 2009
Organizado por Comité Asesor Bioética Fondecyt - Conicyt


Condiciones de mantenimiento de los animales de experimentación en Chile

Dra Claudia López, Médico Veterinario

Existe abundante información que confirma la importancia del ambiente en que los animales de laboratorio son mantenidos, los requisitos para cada especie y cómo éste influye en los resultados experimentales que de ellos se obtienen (ILAR, 1999; Tuffery, A, 1995). Ofrecer a los animales un ambiente y manejo adecuados, tiene una connotación ética al asegurar bienestar, demostrar responsabilidad y respeto por la vida, minimizar el dolor o angustia, brindar un ambiente controlado que minimice las condiciones estresantes y asegure la calidad de los animales de experimentación en su rol de “reactivos biológicos”. Este último requisito de estabilidad ambiental es la primera razón que hace a los bioterios instalaciones de alto nivel de inversión y operación (Ruys, 1991).



En la salud de los animales de experimentación intervienen múltiples factores que interactúan con él de manera positiva o negativa. Cualquier desequilibrio en estos factores, deriva en stress que, de persistir, se hace perjudicial, provocando un desbalance en el medio interno del organismo el cual perdura por tiempo variable (Ruys, 1991). Si el animal en este estado se ve enfrentado a condiciones adversas como frío, microorganismos, mala ventilación, etc., puede verse expuesto a algún tipo de alteración y/o infección.



La infección (presencia de agentes etiológicos en un animal), no necesariamente provoca enfermedad, sólo puede implicar la alteración de una función o estructura de uno o varios órganos, que puede ser de por vida. En animales de experimentación es poco frecuente ver signos clínicos de enfermedad, en su mayoría son subclínicas o latentes, sin embargo, los cambios antes mencionados aunque sean leves, pueden tener efectos desastrosos en los resultados de una investigación (interferencia experimental) (Ruys, 1991, ILAR, 1999) . Adicionalmente a ello, algunas infecciones son zoonosis, por lo que además implican riesgo a la salud del ser humano.



En Chile, estos aspectos tradicionalmente han sido de poco interés o no han sido considerados por parte de los investigadores y usuarios a la hora de emplear animales en sus estudios. Sin embargo, en países desarrollados, la demanda de calidad y bienestar animal muestra una tendencia creciente y exigente. Así hoy lo “excelente” en calidad, será lo “normal” para mañana. La apertura del país a través de los tratados de libre comercio y el mundo científico académico, traerá consigo exigencias de calidad en los resultados de todos los bioensayos en que son utilizados los animales de laboratorio.

Situación en Chile
En el país, la ciencia de animales de laboratorio se ha hecho conocida y se ha desarrollado
lentamente, asociada al quehacer académico, científico y ligado al accionar de la Autoridad Sanitaria. Poco se conoce del estado del arte de los bioterios (instalaciones donde se crían y mantienen animales de laboratorio) en Chile, a diferencia de países como Brasil donde se han realizado catastros nacionales con el fin de conocer el estatus de desarrollo, tecnologías utilizadas, mercados, fortalezas y deficiencias.



A nivel nacional, hay estudios puntuales sobre las condiciones de los bioterios en Chile, cuyos resultados no son muy alentadores y a continuación se muestran resumidamente.
Méndez y Romero (2007), con el fin de caracterizar las condiciones de producción y/o mantenimiento los Animales de Laboratorio en la I, II, VIII y IX Región de Chile y a la vez compararlas con datos actualizados de la Región Metropolitana realizaron una encuesta a 18 dependencias, abarcando bioterios de cría y de experimentación.
1) Diseño Arquitectónico: Características como disponibilidad de salas de cuarentena,
laboratorios, junturas piso-pared arqueadas, materiales lavables e higienizables en pisos, paredes y pasillos independientes no están presentes en los bioterios nacionales.
2) Factores Ambientales: El fotoperíodo es uno de los factores ambientales regulado
en el 100% de las instalaciones, no así el control de humedad, inyección de aire filtrado, presiones diferenciales ni controles de temperatura automático, lo que es crítico en bioterios de regiones del país.
3) Alojamiento: En los bioterios nacionales se utilizan variados tipos de jaulas y estantes de acuerdo a la especie animal, en la mayoría de los casos cumpliendo con las exigencias para cada tipo de animal de laboratorio. Una barrera sanitaria vital es la esterilización de los materiales que ingresan al bioterio. El estudio arrojó que la viruta no esterilizada es comúnmente usada en todos los bioterios de regiones, en contraste con lo observado en Santiago, donde del 92,3% de las dependencias que emplea viruta como material de cama, el 76,9% la esterilizan mediante autoclave y el 7,69% esterilizan el heno y paja mediante gas formol, además, una unidad declaró
esterilizarla mediante rayos ultravioleta.
4) Nutrición: Para el suministro de agua en los animales, el 14,28% de los bioterios de Santiago posee sistemas automáticos, mediante cañerías con niple y un 85,7% utiliza botellas principalmente de vidrio con tubo sorbedor del mismo material o de acero inoxidable. Similar tendencia fue observada en regiones donde el 75% prefiere el uso de botellas de vidrio. Sólo en un bioterio se acidifica el agua previa a su administración.



Todos los bioterios encuestados usan dietas nacionales, sólo uno de Santiago importa alimentos de Estados Unidos para sus roedores (7,14%). Tanto la esterilización (por irradiación de rayos gama o autoclave) y análisis microbiológico, no es habitual en el total de los bioterios de regiones y en el 50% de los bioterios de Santiago, el 21,42% de las dependencias realiza controles microbiológicos y análisis químico proximal en forma rutinaria a las partidas de alimento que reciben, en tanto dos instalaciones, si bien esterilizan el alimento no realizan ningún tipo de control posterior al procedimiento (14,28%).
5) Modelo animal: En los bioterios encuestados, el modelo animal más utilizado es el ratón, siendo las variedades más empleadas la BALB/c seguida de la CF-1. La cepa de rata más empleada es la Sprague Dawley. El empleo de aves, roedores silvestres y primates sólo fue observado en algunos bioterios de Santiago.
6) Estado Sanitario: Este no es un factor considerado en la mayoría de los bioterios de regiones, un 75% declara no realizar ningún tipo de control microbiológico ni genético en sus animales y sólo uno ha realizado necropsias y análisis bacteriológicos
y parasitológicos. En Santiago, el 64,2% de los bioterios realizan algún tipo de control del estado sanitario y genético de los animales, siendo el control parasitológico
una de las prácticas más implementadas (88,8%), seguido por el análisis bacteriológico
(55,5%), necropsias (55,5%) y los estudios hematológicos, inmunológicos, genéticos y otros (micológicos y dentales) que se realizan en sólo un 14,28% de las instalaciones. El control de enfermedades virales solamente es practicado por una de las dependencias encuestadas en la especie aviar, sin embargo, en el caso de los roedores no son patógenos que se controlen.
Capítulo 5 Condiciones de mantenimiento de los animales de experimentación en Chile 55
7) Personal y bioseguridad: La presencia de auxiliares y técnicos en los bioterios es mayoritaria, en tanto, la supervisión veterinaria está presente en mayor proporción en instalaciones de Santiago respecto de regiones. El nivel de perfeccionamiento en el área del cuidado y uso de los animales de experimentación no es una práctica habitual en regiones, a diferencia de Santiago donde el 42,8% de los profesionales mantienen un nivel de actualización permanente.
La realización de chequeos médicos, tendientes a detectar una posible zoonosis o estados alérgicos en el personal que ingresa a trabajar con los animales, no es una práctica que se realice en los bioterios, como tampoco los exámenes preventivos de salud.
8) Condiciones experimentales: El uso de analgésicos o anti-inflamatorios posterior a un procedimiento invasivo no es una práctica habitual en los bioterios.



Como ocurre en la mayoría de los casos, las instalaciones que albergan animales de experimentación en nuestro país no fueron construidas con ese propósito y presentan
serias deficiencias en diseño, equipamiento y control efectivo de los parámetros ambientales, como también problemas estructurales. Esto dificulta enormemente el control de las variables del ambiente que rodea a los animales y los predispone a estrés, infecciones y/o enfermedades, razón por la cual no pueden ser certificadas bajo las normativas de Calidad y Bienestar Animal. Esto se acentúa cuando los procedimientos realizados no aseguran eliminación total de microorganismos de las áreas, equipos e insumos del bioterio, por carencia de áreas de lavado exclusivas, esterilización y controles de calidad internos.
A esto se suma el efecto de contar con animales de una calidad convencional (con microflora y microfauna desconocida que puede incluir patógenos), los cuales no son controlados en su aspecto microbiológico ni genético. Esta calidad deficiente de animales hace factible la presentación de interferencias experimentales por patologías latentes o subclínicas.
Los resultados de este estudio, dejan en evidencia que en Chile no existen dependencias
para la crianza o mantenimiento de animales de laboratorio en condiciones óptimas que garanticen tanto su bienestar como la invariabilidad y confiabilidad de los resultados obtenidos a partir de ellos.

Si bien algunas unidades están trabajando con un buen nivel de estandarización acorde a las exigencias internacionales (estantes de microaisladores, animales transgénicos,
mutantes importados), no representan la realidad nacional y continúan presentando importantes deficiencias en aspectos de bioseguridad y salud ocupacional, capacitación, competencia del personal y aplicación de principios bioéticos que deben ser resueltos (eutanasia, manejo del dolor).
Los desafíos para el país
La globalización de la cual Chile no está ajena y la incorporación del país a tratados de libre comercio con mercados como el NAFTA, MERCOSUR, CEE y Asia, trae necesariamente exigencias relativas al bienestar, cuidado animal y aseguramiento de la calidad de los productos y servicios importados y exportados en sus diferentes etapas de producción, control de calidad y comercialización. Ello implica el mejoramiento sustancial de los controles de calidad de los productos que Chile importa, exporta y consume internamente, con especial énfasis en los alimentos, medicamentos y vacunas. En este desarrollo no puede quedar ajeno el quehacer científico y tecnológico que involucre el uso de animales de laboratorio.
Todas las entidades que utilizan animales de experimentación deben ser partícipes y responsables del cumplimiento de todas las normativas de cuidado y uso de animales
de laboratorio, aspecto que incluso es parte de la Ley de Protección Animal Nº 20.380 promulgada en septiembre del año 2009. Este tema compete a todas las personas, en especial a los que están involucrados con el manejo, cuidado y uso de animales de laboratorio, desde el técnico que cuida a los animales hasta la autoridad máxima de la organización.
Si estas mejoras no son realizadas, el país corre el grave riesgo que las actividades de la Autoridad Sanitaria y la investigación biomédica, sean severamente cuestionadas,
si se toma en conocimiento que no existe ningún bioterio chileno certificado,
pudiéndose fácilmente poner en duda los resultados obtenidos al conocerse la condición convencional de los animales empleados y su crianza en condiciones que transgreden el bienestar animal y la salud ocupacional. Esto se hace crítico con los mercados externos, donde las exigencias relativas a la calidad son crecientes y ante lo cual nuestro país debe estar preparado.

A excepción de Brasil, Cuba y Argentina, en Latinoamérica no existen bioterios que cumplan con los requisitos internacionales de Calidad y Bienestar animal, quedando así la región en un franco retraso tecnológico y fuera de toda competitividad.
Es urgente que los bioterios nacionales sean modernizados, que incorporen tecnologías
de punta y altos estándares bioéticos en los procesos de cría, mantención y uso de animales de laboratorio. Estos suponen un alto nivel de inversiones en infraestructura,
equipamientos y recursos humanos capacitados en Ciencia de Animales de Laboratorio, en bioseguridad sistemas de calidad, bioética.
Si bien la obtención de recursos para inversión siempre es una labor difícil, aquí tienen un importante rol los fondos concursables para proyectos de infraestructura, equipamiento y capacitación, entre otros.
En líneas generales, los bioterios modernos deben tener una planta física bien planificada,
diseñada, construida y mantenida (ILAR, 1999; Ruys, 1991), deben contar con rigurosas barreras sanitarias, como autoclave doble puerta, filtros HEPA en los inyectores y extractores de aire, gabinetes de flujo laminar para cambios de camas, máquinas de lavado, cortinas de aire, presiones diferenciales, flujo unidireccional, entre otros. El sistema de alojamiento de los animales debe tener filtros en cada jaula (microaisladores) que los aíslan del ambiente y evitan las contaminaciones cruzadas entre jaulas, desde y hacia el personal que los manipula. La calidad de los animales producidos y/o mantenidos deber ser definida microbiológica y genéticamente,
donde el requisito mínimo es la calidad libre de patógenos específicos (specific pathogen free) (Tuffery, A, 1995).



A nivel de cada organización se exige la aplicación de una política interna de cuidado y uso de los animales de laboratorio, de salud del personal, de calificación y capacitación y el funcionamiento de un comité de bioética y cuidado animal que oriente y regule las actividades que involucran animales.
Todos estos requisitos mencionados son necesarios para la certificación de los bioterios
ante organismos como la Association for Assessment and Acreditation on Laboratory Animal Care International (AAALAC International).

Beneficios de la certificación de bioterios
La certificación en cuidado y bienestar animal considera cuatro grandes aspectos: las políticas institucionales, el cuidado del ambiente y alojamiento animal, la supervisión
médico veterinaria y la planta física.
Esta certificación es un sello de calidad y un signo de compromiso de la entidad receptora con el cuidado y bienestar animal, además de hacerla respecto de sus pares.
El proceso de certificación realizado por la AAALAC se enfoca en el mejoramiento continuo, define rendimiento, mejores prácticas, progreso y permite la comparación de la eficiencia de distintos manejos éticos y de bienestar dentro del bioterio.
El logro de la certificación lleva a la adopción de altos estándares en manejo y uso de animales de laboratorio, ayuda a la competencia del ámbito científico por el bienestar animal, promueve la validez científica y provee una imagen positiva a la comunidad.
La certificación beneficia a la ciencia a través de la reducción o eliminación de variables,
la reproducibilidad de resultados, la significancia estadística de datos y la comparabilidad de estudios.
Los animales se ven beneficiados porque ellos son el centro del foco de evaluación, la perspectiva de o los bioterios se hace independiente de los lineamientos de la Institución, ésta se hace competitiva y se posiciona como referencia.

Finalmente, el recurso humano se ve favorecido ya que se asegura un alto nivel de bioseguridad y salud ocupacional, se empodera a los equipos de trabajo involucrando a todos los niveles de jerarquía y representa un estimulo positivo y de orgullo al personal.

Referencias

Ruys, Theodorus, 1991. Handbook of facilities planning. Volume 2. Laboratory animal
facilities. Van Nostrand. New York. 420 p.
Tuffery, A, 1995. Laboratory animals. An introduction for experimenters. 2nd Edition.
Wiley&Sons. 392 p.
ILAR, 1999. Guía para el cuidado y uso de animales de laboratorio. National Research
Council. National Academic Press. 147 p.
AAALAC, 2006. Workshop Internacional: Programa de certificación de Bioterios en Cuidado animal. Organizado por COBEA. www.aaalac.org
Méndez, G y Romero, S. 2007. Instalaciones que albergan animales de laboratorio en Chile. Trabajo en prensa.

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