martes, 23 de abril de 2013

ASPECTOS QUE INCIDEN EN LA REEMERGENCIA DE LOS VIRUS INFLUENZA María O. Celedón V.

ASPECTOS QUE INCIDEN EN LA REEMERGENCIA DE LOS
VIRUS INFLUENZA

MARIA O. CELEDON V. MV., MSc.
Departamento Medicina Preventiva Animal
Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias
Universidad de Chile

INTRODUCCION

La influenza, una enfermedad respiratoria, aguda y altamente contagiosa se
describe como tal desde los tiempos de Hipócrates (412 AC). Datos históricos registran
presentaciones similares en la Edad Media, donde las epidemias de esta enfermedad
eran de presentación relativamente frecuente, a intervalos irregulares y eventualmente
la enfermedad tendía a desaparecer por periodos, la severidad era variable pero
generalmente causaban mortalidad en la población humana de mayor edad. Esta
descripción no tiene mayor diferencia con lo que acontece actualmente, ya que en el
siglo recién pasado epidemias de influenza en humanos produjeron la muerte de
millones de personas, la más severa, la influenza española produjo la muerte por sobre
30 millones de personas entre los años 1918 y 1919, y en la actualidad todos los años
surgen nuevos brotes epidémicos de variable intensidad que tratan de controlarse
mediante el uso de vacunas. Los animales no escapan a esta situación y se han visto
afectadas las especies equina, porcina, poblaciones de aves domésticas (pollos y pavos)
y mamíferos marinos.
Aspectos que permiten la permanencia y reemergencia de los virus influenza
serán tratados a continuación.

EL AGENTE

La familia viral Orthomyxoviridae encierra 2 géneros virales, el género Influenza
A, B, que comprende el virus influenza A (VIA) y el virus influenza B (VIB), y el género
Influenza C en el que se ubica el virus influenza C (VIC).
Las tres especies virales -VIA, VIB y VIC- son patógenas para el hombre. El VIA
infecta, además del hombre, a cerdos, caballos, mamíferos marinos, aves de corral, y
muchas especies de aves silvestres. El VIB sólo infecta al hombre y el VIC, además del
hombre, en algunas ocasiones se ha aislado desde cerdos.
Morfológicamente los virus influenza son esféricos pleomórficos, con un tamaño
de 80 a 120 nm de diámetro. Contienen una envoltura lipídica en las que se insertan
glicoproteínas denominadas hemaglutininas (HA) y neuraminidasas (NA), y una
proteína de membrana (M2). Al interior de la envoltura se ubica la proteína matriz (M1)
que está asociada con otra proteína estructural (NS2). El centro del virión está ocupado
por la ribonucleoproteína, que está conformada por el genoma viral, proteínas de la
nucleocápside (NP) y tres proteínas con actividad de polimerasa (PA, PB1 y PB2).

La glicoproteína HA, es una estructura importante de destacar debido a que en
los VIA cumple un rol fundamental en el inicio del proceso de multiplicación del virus y
en ella radica, en gran parte, la especificidad de infección, de especie y de tejido; la
secuencia de aminoácidos de regiones de su estructura está asociada con la virulencia
de la cepa viral; y es el principal antígeno neutralizable del virus y las epidemias de
influenza están asociadas con cambios en esta estructura antigénica.
El genoma viral está constituido por 8 segmentos de ARN de una sola hebra de
sentido negativo. Cada segmento contiene la información para cada una de las
proteínas mencionadas, a excepción del segmento 7 que codifica para M1 y M2 y el
segmento 8, para NS1 y NS2.
Las mayores diferencias que distinguen a los tres virus influenza, además de la
especificidad de infección en las distintas especies de animales, están dadas por:
- las diferencias antigénicas entre las proteínas NP y M.
- el grado de variabilidad antigénica en sus glicoproteínas de superficie – el VIA
presenta una alta variabilidad en la HA y en la NA-.
- el número de segmentos del ARN - el VIC sólo contiene 7 segmentos-.
- la presencia de glicoproteínas de superficie – el VIC carece de NA-.
El VIA, se ha clasificado en subtipos en función del carácter antigénico de las
glicoproteínas de superficie, HA y NA. Existen 15 HA y 9 NA, denominadas
correlativamente como H1 a H15 y N1 a N9. En la naturaleza se ha detectado la
presencia de las 15 HA y las 9 NA en las aves silvestres (patos y aves acuáticas), un
número considerable de ellas en infecciones de aves de corral (pollos y pavos), sólo
algunos en la especie humana, un menor número en el cerdo y sólo dos HA y dos NA
han sido responsables de infecciones virales en el equino.
Además de la diferencia aportada por la generación de subtipos, se describe la
existencia de variantes, que corresponde a diferencias antigénicas menores que no
permiten un cambio total de la HA o de NA para clasificarla en subtipos diferentes, pero
que tienen gran importancia por que son los mayores responsables de producir los
frecuentes quiebre de inmunidad en la población con la consiguiente aparición de
brotes epidémicos.

VIRULENCIA

Los diferentes subtipos y variantes antigénicas de los VIA presentan diferente
grado de virulencia dependiendo de la especie animal que estén infectando.
- Las aves silvestres infectadas con VIA no presentan signos clínicos (a excepción
de un brote de influenza que produjo alta mortalidad en golondrinas (Sterna hirundo) en
Sudáfrica el año 1961).
- Las aves de corral, principalmente pollos y pavos, pueden sufrir desde
infecciones asintomáticas, hasta cuadros clínicos graves con mortalidad sobre un 75%,
dependiendo de la virulencia de la cepa actuante.
- Los mamíferos, a pesar de presentarse infecciones con un menor número de
subtipos de VIA, que las aves, pueden presentar dede infecciones subclínicas hasta
brotes epidémicos con alta mortalidad, asociándose estas presentaciones con la
participación de cepas avirulentas y cepas altamente virulentas, respectivamente.
- Ante el hecho que algunas cepas de virus influenza pueden cruzar la barrera de
especie, también se ha observado que cepas avirulentas para una especie, se
comportan de forma muy virulenta en la especie invadida.
La razón de la virulencia diferente para las diferentes cepas estudiadas parece
estar asociada con la glicoproteína HA, donde se ha observado que la adquisición de
aminoácidos básicos en el sitio de clivaje de esta proteína (clivaje necesario para
disociar la HA0 en HA1 y HA2 y hacer posible el proceso de liberación de la
ribonucleoproteína en el ciclo de multiplicación viral) está muy asociada con una mayor
virulencia. Al parecer también tendría un grado de participación, pero menor, la
presencia de sitios de glicosilación adicional en sitios cercanos al sitio receptor de la HA.

TRANSMISION

Los VIA pueden ser transmitidos a otros animales de la misma especie o cruzar
barreras de especie y este factor es independiente de la virulencia de cada cepa en
particular. En general los virus influenza se adaptan a una especie transmitiéndose con
mayor frecuencia dentro de la especie. La frecuencia de transmisión entre especies es
baja y ocurre mayormente entre especies más estrechamente relacionadas como pollo
y pavo, pero también puede ocurrir cruzando diferentes órdenes dentro de la misma
clase como de pato silvestre (orden Anseriformes) a pavos (orden Galliformes) o de
cerdos a humanos. La transmisión entre huéspedes pertenecientes a clases diferentes
es menos frecuente aún, y sólo se tienen antecedentes de transmisión esporádica entre
patos silvestres y cerdos y entre pollos y hombre. Una excepción lo constituye el
antecedente de la facilidad y frecuencia de transmisión de un virus de cerdo a pavos.

RESERVORIO

El principal reservorio lo constituyen las aves acuáticas, ya que de ellas se ha
aislado VIA con las 15 HA y 9 NA en un gran número de combinaciones. En patos
silvestres, el virus se multiplica preferentemente en las células que cubren el tracto
intestinal sin causar daño aparente y son excretados en altas concentraciones en las
heces, aislándose el virus directamente desde las heces frescas, como de las aguas
contaminadas.
La naturaleza avirulenta de infección por virus influenza en patos y aves acuáticas
puede resultar de la adaptación del virus a su huésped por muchos siglos, con lo cual
crea un reservorio que asegura la perpetuación del virus. De antemano patos y aves
acuáticas ocupan una posición importante en la historia natural de los virus influenza ya
que virus influenza de origen aviar se han implicado en brotes de influenza en
mamíferos tales como focas, ballenas, cerdos y aves domésticas.
También se describe como especie reservorio al cerdo, ya que se ha detectado
VIA (H1N1 y H3N2) en condición endémica en poblaciones de cerdos.

EVOLUCION

Aunque el VIA puede infectar a una amplia variedad de aves y mamíferos, son
las aves silvestres acuáticas los huéspedes naturales donde el VIA se ha adaptado. Las
otras especies, aves domésticas, cerdos, equinos, mamíferos marinos y hombre se
considera que son huéspedes aberrantes donde el VIA está en proceso de evolución
acelerada.
Se plantea la hipótesis que todos los VIA de mamíferos derivan de un reservorio
aviar. Esta, se fundamenta en el análisis de secuencias de ácidos nucleicos de los
segmentos más conservados de VIA obtenidos de una variedad de huéspedes, de
diferentes regiones geográficas y subtipos virales. Los resultados demuestran que los
VIA han evolucionado en 5 linajes huéspedes específicos denominados como equino
antiguo, equino nuevo, gaviota, cerdo y humano.
Para la especie de virus de aves se describen 2 sublinajes de VIA, “Eurasia” y
“Americas” y estarían dados por las rutas migratorias longitudinales de las aves
silvestres.
Lo más trascendentes de estos análisis es que las cepas virales que causaron las
pandemias de influenza humana en el siglo pasado (virus de la influenza española, en
1918, cepa Asia/1957 y Hong-Kong/1968) se encuentran circulando en las aves que
sirven de reservorio, con nula o escasas mutaciones.

CAMBIOS GENETICOS

Los VIA en su proceso evolutivo están sometidos a cambios genéticos que están
definidos como:
Pequeños cambios, “drift”o derivas antigénicas. Se presentan con alta frecuencia
y ocurren cuando en el proceso de multiplicación viral en la etapa de lectura del
genoma, producto de la baja fidelidad de la enzima ARN polimerasa, se produce una o
varias mutaciones puntuales que pueden o no tener una expresión en el fenotipo. La
ventaja de la lectura del genoma con un alto grado de error se expresa en la habilidad
del virus para adaptarse rápidamente a un nuevo ambiente.
Generalmente, el producto resultante de la mutación no proporciona una ventaja
para la permanencia del virus en la naturaleza y éstos se pierden, pero por azar puede
surgir una mutante con ventajas sobre la cepa nativa, expresada, por ejemplo, en un
escape a la respuesta inmune generada por la cepa nativa, en la facilidad para
multiplicarse en otro tipo de células, y en el mayor o menor grado de virulencia de la
cepa. A pesar que todas las proteínas virales están sujetas a este tipo de cambio, estos
se acumulan mas rápidamente en la superficie de las glicoproteínas, especialmente en la
HA
Si el cambio surgido en la cepa variante es muy ventajoso, el nuevo virus puede
desplazar a la especie silvestre, o de lo contrario la nueva variante puede circular junto
con la cepa preexistente.
Grandes cambios, “shift” o reordenamientos. Estos cambios son de muy baja
frecuencia, pero cuando ocurren son de alto significado. Se presentan cuando 2 VIA
diferentes hacen infección simultanea en una misma célula, generándose segmentos de
genomas de progenie para los dos virus infectantes. En el proceso de ensamblaje del
nuevo virus pueden incluirse segmentos genómicos procedentes de los dos virus
parentales, constituyendo nuevas partículas virales con varias combinaciones de los
ocho segmentos aportados por las cepas parentales. Estas cepas híbridas han generado
la emergencia de nuevas cepas dominantes de VIA con una HA y/o NA diferente a la
cepa preliminarmente circulante.
Se considera al cerdo como el mayor “vaso mezclador” de VIA en virtud que las
células de su epitelio respiratorio contienen sitios receptores para VIA de las aves y
sitios receptores para VIA de mamíferos. Además el cerdo es un gran reservorio de VIA
(H1N1 y H3N2). Estos dos antecedentes hacen considerar a esta especie como de gran
relevancia para la generación de cepas que ocasionen pandemias.

CONCLUSIONES

De acuerdo a los antecedentes antes señalados, la influenza es una enfermedad
imposible de erradicar del planeta, y mientras no alcance un equilibrio del virus en las
especies animales que ellas afecta, se tendrá que considerar como una enfermedad en
constante emergencia.
Las alteraciones del medio ambiente que afectan el tamaño y distribución de
ciertas especies animales, el aumento de la población humana aumentando el nivel de
contacto entre los individuos, los manejos productivos intensivos especialmente de las
especies comprometidas con el VIA y el aumento del movimiento de personas y
animales (mascotas) recorriendo grandes distancias en cortos periodos, entre otros,
hacen que la influenza siga siendo una de las enfermedades de mayor amenaza para
las poblaciones.

REFERENCIAS

- BROWN, I. H. 2000. The epidemiology and evolution of influenza viruses in pigs. Veterinary
Microbiology. 74:29-46
- ITO, T., Y. KAWAOKA. 2000. Host- range barrier of influenza A viruses Veterinary Microbiology. 74:71-
75.
- LAMB, A,R., R. M. KRUG.1996. Orthomixoviridae: The viruses and their replication. Chapter 45. In Fields
Virology, Third Edition Edited by B.N. Fields, D. M. Knipe, P. M. Howley, et al., Lippincott-Raven
Publishers, Philadelphia.
- MURPHY, B.R., R. B. WEBSTER. 1996. Orthomyxoviruses. Chapter 46. In Fields Virology, Third Edition
Edited by B.N. Fields, D. M. Knipe, P. M. Howley, et al., Lippincott-Raven Publishers, Philadelphia.
- QUÉNEL, P., W. DAB. 1994. Les Ëpidémies de grippe. La recherche. 25. 269:988-995.
- SUAREZ,D.L.2000. Evolution of avian influenza viruses. Veterinary Microbiology. 74:15-27.
- SWAYNE, D. E. 2000. Understanding the ecology and epidemiology of avian influenza viruses:
implications for zoonotic potential. Chapter 6. In Emerging Diseases of Animals. Edited by C. Brown and
C. Bolin. ASM Press, Washington, D.C
-
-WEBSTER, R.G. Influenza: An emerging disease. 1998. Emerging Infectious Diseases 4 (3):436-441.

VACUNAS VIRALES EQUINAS Patricio Berríos Etchegaray 2013




VACUNAS VIRALES  EN EQUINOS
Patricio Berríos Etchegaray
2013

INFLUENZA EQUINA

La influenza equina es causada por un virus de la familia Orthomyxoviridae género influenza tipo A, el que presenta dos subtipos: A/equi 1 y A/equi 2, con una fórmula antigénica H7 N7 y H3 N8, respectivamente. Las cepas prototipos son: A/equi/Praga/56 y A/equi/Miami/63. El virus H7 N7 no se ha presentado en el mundo desde el año 1985; sin embargo, se han detectado anticuerpos específicos en
animales no vacunados, en Chile en 1986 (Berríos y Celedón, 1992) y en Croacia en 1995.

El virus H3 N8 presenta evolución divergente. Este virus muta frecuentemente evitando el reconocimiento inmunológico. En Europa cocirculan dos familias del H3 N8, la familia A/eq/Kentucky/87 que tienen iguales secuencias de aminoácidos y el A/equi/Kentucky/91 que comparte con el A/equi/Suffolk/89 una substitución de un aminoácido en posición 189. Estos virus son indistinguibles por anticuerpos
monoclonales. La cocirculación de dos antígenos en linajes genéticamente distintos de H3 N8 tiene serias implicaciones en la selección de cepas para vacunas. Recientemente apareció el H3 N8 China/eq/Gansu/1/94 que afectó a más de un millón de equinos causando aproximadamente 30.000 muertes. Esta cepa es parecida al A/eq/Sweden/91 pero diferente al A/eq/Jilin que afectó a caballos de China, entre 1989 y 1991, matando al 20% de la población equina de las provincias de Jilin y HeilonjangdelaRepúblicaPopularChina.

En el control de la influenza equina se usan vacunas inactivadas, bivalentes, preparadas con cepas de los subtipos del virus influenza equino H7 N7 y H3 N8 obtenidos en embriones de pollo. Algunos laboratorios utilizan huevos SPF (specific pathogen free). El virus se inactiva generalmente con formalina y luego se le adiciona hidróxido de aluminio como coadyuvante para mejorar la respuesta inmune.   Las
vacunas contra la IE pueden ser monovalentes o bivalentes y combinadas. Una vacuna combinada (séptuple) como es la Resequin ® contiene los siguientes virus: VIE  A/equi/1 (Cepa Praga/1/56), A/equi/2  (Cepa Miami/2/63), A/equi/ 2 (Cepa Fontainebleau/1/79), reovirus serotipos 1 y 3, VHE-1 (Cepa RAC-H)  y  VHE-4  (Cepa 2252).

El control de la IE se complica porque la inmunidad consecutiva a una infección natural dura un poco más de 1 año y por la alta capacidad del VIE de mutar y cambiar sus antígenos. Estos cambios antigénicos reducen el grado y duración de la protección conferida por previas infecciones o vacunaciones. En USA la IE es cíclica con una base
endémica en que explosivos  brotes ocurren con intervalos de varios años, cuando la inmunidad de masa de la población equina disminuye  a la vez que se producen suficientes cambios antigénicos para generar nuevas cepas de virus. En Chile los brotes de IE han seguido a las grandes pandemias ocurridas en el continente americano y algunos de estos brotes se han producido luego de la entrada de animales
aparentemente sanos desde Argentina (Berríos y Celedón, 1992). Es aconsejable entonces vacunar inmediatamente de conocer la presencia de la enfermedad en el continente americano o en países vecinos.

La vacuna anti influenza equina debe aplicarse con un calendario que considere una primo doble vacunación a los 3 y 4 meses de edad del potrillo, revacunándose 1 ó 2 veces al año o en situaciones críticas de contagio. La primera revacunación se aplica a los 10 meses de edad del potrillo. Las yeguas preñadas deben ser vacunadas 4 a 6 meses antes del parto así los potrillos nacidos estarán protegidos durante varios meses por los anticuerpos pasivos de origen materno, los que eventualmente pueden interferir con la vacunación practicada antes de los 6 meses de edad.

Se acepta que títulos IHA, post vacunales, mayores de 60 serían protectivos. Otros autores lo expresan como título 5 log base 2 IHA, que sería el valor mínimo para conferir protección en caso de infección. Incluso indican que títulos de 4,3 serían suficientes para el A Equi 1, mientras que para el A Equi 2 se requeriría un título 4,0.

Vacunas comerciales anti influenza equina

Estudios realizados con vacunas anti influenza equina han revelado que la respuesta inmune humoral, medida por títulos de anticuerpos IHA, aparece rápidamente después de la vacunación, alcanzando un máximo aproximadamente a las 4 semanas, para luego decrecer paulatinamente (Pinto et al, 1980; Celedón et al, 1981; Keller et al, 1990).


CABOLAN contiene: Virus influenza A equi 1, Virus influenza A equi 2. Estabilizantes e inactivantes, es una vacuna viral anti-influenza equina, elaborada con los serotipos A equi 1 y A equi 2, cultivados en embrión de pollo, inactivados químicamente y absorbidos en hidróxido de aluminio coloidal. Se caracteriza además por su inocuidad y por inducir una rápida y alta respuesta inmunitaria. Se administra 1 ml por vía intramuscular en la región glútea o en la tabla del cuello. Revacunación: a las 4 a 6 semanas después de la primera dosis.

No sacrificar los animales cuya carne se destine a consumo humano antes de los 21 días.

La enfermedad natural no confiere una inmunidad duradera y los animales que la han cursado pueden contraerla de nuevo, se recomienda cumplir con el programa de una primovacunación y un “booster” entre  4 y 6 semanas. Establecer a nivel de criadero un programa de vacunación masiva a toda la población equina. Si existe riesgo de epidemia, revacunar a toda la población incluyendo potrillos y yeguas gestantes,
incluso si el medio ya se encuentra infectado. Revacunar cada 6 meses o según indicaciones del Médico Veterinario.

• Mantener las medidas de asepsia adecuadas durante su administración.
• Utilizar sólo jeringas y agujas desechables.
• Una vez abierto el frasco utilizar todo su contenido, de lo
contrario desecharlo.
• Mantener a temperatura de refrigeración 4-8°C. No congelar.

EQUILIS®EQUENZA T Vacuna inactivada sub unitaria contra Influenza y tétanos es una vacuna subunitaria bivalente para la inmunización activa contra la influenza y el tétanos en equinos. Contiene antígenos de tres diferentes cepas de virus de influenza equina, incluyendo dos nuevas cepas pertenecientes a los subtipos "europeo" y "americano" del virus influenza equina Newmarket A/2. Estos componentes protegen
contra todas las cepas de influenza equina más relevantes en la actualidad.
Composición  Cada jeringa pre-llenada contiene una dosis de 1 ml.
Composición por dosis:
Subunidades purificadas de hemoaglutinina y neuroaminidasa de las siguientes cepas de virus influenza equina:
Prague/56 (H7N7)    : 100 AU
Newmarket/1/93 (H3N8, “subtipo Americano”) :   50 AU
Newmarket/2/93 (H3N8, “subtipo Europeo”) :   50 AU
Toxoide tetánico    :   40 Lf
Quillaia saponin (adyuvante)   :   125 mg

Programa de vacunación
Vacunación básica: En equinos con vacunación previa o que no se sabe si  fueron vacunados, aplique dos dosis con un intervalo de cuatro semanas entre cada una, seguidas de una tercera dosis seis meses después. Debido a la posible interferencia de anticuerpos maternos, es recomendable vacunar por primera vez a los potros que provengan de yeguas vacunadas a los seis meses de edad, siguiendo el mismo esquema. Si la madre no fue vacunada, o no se sabe si lo fue, se puede iniciar la vacunación del potrillo a los cuatro meses de edad.
Revacunación: Aplique con un intervalo máximo de un año después de la vacunación básica. Los caballos que se encuentran en alto riesgo de contraer influenza, así como aquéllos que viajan constantemente porque participen en concursos, carreras, etc., deben ser revacunados cada seis meses. Las yeguas gestantes deben revacunarse además un mes antes de la fecha probable de parto para asegurar la transmisión de
anticuerpos al potrillo mediante el calostro.
Recomendación: En el caso de un brote, es conveniente aplicar una dosis a todos los caballos que estén en riesgo de contraer la enfermedad, aún cuando hayan sido previamente vacunados
Mantener en refrigeración (entre 2° y 7° C), no congelar.

Precauciones y advertencias:
Vacune solo animales sanos.
Antes de utilizar permita que alcance la temperatura ambiente (15-25 °C)
Agítese bien antes de usar.
Utilice jeringas y agujas estériles.
Ocasionalmente se puede producir una inflamación transitoria en el sitio de inyección, que desaparece en el transcurso de una semana.
Mantener fuera del alcance de los niños.
Información adicional : Equilis® Equenza T es segura en yeguas preñadas y se puede administrar en caballos durante el training, sin necesidad de suspender el ejercicio.
Uso Veterinario. Venta bajo receta Médico Veterinaria.

FLUVAC Plus ® FORT DODGE Reg SAGARPA B-0176-107.- Vacuna bivalente e inactivada. Presentación: dosis individuales con jeringas desechables.
Dosificación: vacunar desde los 3 meses de edad, aplicando dos dosis separadas con intervalos de 4 a 10 semanas. Aplicar 1 ml vía intramuscular. Revacunar anualmente.

FLUVAC EHV 4/1 FORT DODGE Reg. SAGARPA B-0176-106. Es una vacuna inactivada contra la influenza equina tipo A1 (cepa Praga 56) tipo A2 (Cepa Kentucky 92) y rinmoneumonitis equina (Herpesvirus equino 4/1) inactivado con adyuvante Meta-Strim

RESEQUIN:   En  potros  aplicar  1ª  dosis  a  los 4  meses de  edad, la 2ª entre los 6 y 7 meses de edad, y una 3ª a los 13 ó 14 meses después de la 1ª (o sea  a los 9 a 10 meses de edad). Revacunar cada 9 ó 10 meses. En yeguas: aplicar 1ª dosis en los primeros meses de gestación;  una 2ª dosis 8 a 10 semanas después, y una 3ª dosis 7 meses después de la primera.


Recientemente  se comercializa una vacuna contra la influenza equina preparada con virus vivo modificado adaptado al frío y que se aplica vía  intra nasal   (HESKA) lÔ Flu AvertÔ  I.N. la que confiere una inmunidad de por lo menos 6 meses.

Otras vacunas son: Calvenza, Duvaxyn, Fluvac (Innovador 4), Cavallon IR (Merial).


WILSON ,  W. D.,   E. W.  KANARA,  M. S.  SPENSLEY,  D. G.  POWELL, W. S.  FILES,   R. R. STECKEL.    1995. Guidelines  for  vaccination of  horses.  J. Am. Vet. Med. Assoc.  207(4): 426 - 431.

WILSON, W. D., D. ROBINSON.   2000. Field safety of a modified-live, cold-adapted intranasal equine influenza vaccine (HESKA Flu Avert I.N. vaccine) in horses.
J. Eq. Vet. Sci. 20(1):8- 10.



RINONEUMONITIS EQUINA

La rinoneumonitis equina es causada por virus herpes perteneciente a la familia Herpesviridae sub-familia Alphaherpesvirinae. Dos subtipos participan en la etiología: el subtipo 1 fetal (cepas RAC-H, A-183, K y D), de alta potencia abortigénica y de baja incidencia en la enfermedad respiratoria, denominado VHE-1, y el subtipo 2 respiratorio (cepa H 45) de alta incidencia en la enfermedad respiratoria y de bajo
potencial abortigénico, denominado VHE-4. Ambos tipos virales presentan determinantes antigénicos únicos y compartidos, además de reacciones antigénicas cruzadas y protección cruzada después de repetidas infecciones.

La cepa KyA del VHE-1 adaptada a cultivos celulares carece de seis genes por pérdida en su genoma; esta cepa no es virulenta aunque mantiene su inmunogenicidad. La cepa RAC H, adaptada por 26 pasajes seriados en células de riñón porcino, ha sido utilizada para preparar vacunas modificadas

La inmunidad en los casos naturales de rinoneumonitis equina es de corta duración. La mucosa respiratoria puede ser reinfectada 3 ó 4 meses después, aunque esta infección es asintomática. La inmunidad contra el aborto es variable, se han observado casos de aborto con un lapso entre 7 y 11 meses. Según Howarth (1970) algunas yeguas con altos títulos de anticuerpos contra el VHE-1 han abortado después de la infección con este virus (Berríos y Celedón, 1992).

Las vacunas contra la rinoneumonitis equina se preparan generalmente con VHE- 1 modificado o inactivado.

Infección planificada. En Kentucky USA, en la década del 60 se utilizó un programa de vacunación denominado “infección planificada” empleando VHE-1 parcialmente modificado en hámster durante 50 a 100 pasajes. El virus (Pneumabort) mantenía su infecciosidad aunque estaba adaptado al hámster. En este singular método de “vacunación”, el producto biológico consistía en una emulsión de hígado de hámster que se aplicaba por vía intranasal y era requisito ineludible que todos los animales fueran tratados simultáneamente, sin excepción, ya que el virus era capaz de transmitirse a los no tratados y provocar aborto.
Las yeguas eran vacunadas en los primeros meses de gestación, esperándose que no se produzcan abortos en los críticos meses finales de la gestación. Es importante señalar que con este procedimiento se obtuvo una disminución de los abortos de 13,4% a 0,88%. La infección planificada se dejó de usar definitivamente en 1979.

Vacunas preparadas con virus vivo modificado. Mayr et al, en 1968, prepararon una vacuna de buena inmunogenicidad y que no era patógena para hámster, potrillos y yeguas gestantes. El producto comercial “Prevaccinol” ha sido muy usado en Europa. Se recomienda aplicarla en caballos mayores de 3 meses en una doble vacunación con 3 a 4 meses de intervalo, y una revacunación anual. En las yeguas preñadas a los 2 a
3 meses de gestación y luego a los 6 a 7 meses de gestación. En USA en 1973 se empezó a utilizar la primera vacuna anti rinoneumonitis equina con licencia, “Rhinomune”, preparada con la cepa RAC-H del VHE-1 atenuada en cultivos celulares. Se recomendaba aplicar una doble vacunación inicial con un intervalo de 4 a 8 semanas, seguida por una revacunación cada 6 meses, indicándose que los potrillos no fuesen vacunados antes de los 3 meses de edad y que las yeguas preñadas fueran vacunadas después del segundo mes de gestación. Entre 1975 y 1978 varios investigadores cuestionaron la eficacia de esta vacuna para proteger a las yeguas contra el aborto. Incluso en 1977 se le pidió al laboratorio productor que corrigiera sus recomendaciones para prevenir el aborto. Purdy et al, en 1978 desarrollaron una nueva vacuna anti RNE con virus atenuado en células VERO. La vacuna, llamada
“Rhinoquin”, fue retirada del comercio por producir casos de enfermedad neurológica con paresia suave del tren posterior hasta una parálisis total (Berríos y Celedón, 1992).

Al estudiar la respuesta inmune humoral en equinos inmunizados con VHE-1 vivo modificado (vacuna comercial), se encontraron títulos máximos seroneutralizantes entre los 7 y 14 días post vacunación en hembras adultas y en potrillos de 1 año (Berríos et al, 1985).

Vacunas inactivadas. Las primeras vacunas inactivadas fueron de baja inmunogenicidad, inclusive producían efectos secundarios como anemia hemolítica inmune cuando el virus se obtenía en hámster. En 1974, Shimizu et al, prepararon una vacuna inactivada obtenida en cultivos celulares la que inducía una respuesta inmune seroneutralizante solamente cuando los caballos habían sido previamente infectados con el VHE-1. Mayr et al, en 1978 usaron los inactivantes beta propiolactona y acetiletilenimina y como coadyuvante hidróxido de aluminio y un aceite mineral, la vacuna así preparada inducía anticuerpos seroneutralizantes en equinos los que duraban 6 a 8 meses. Bryans et al (1978) desarrollaron una vacuna inactivada que producía altos títulos de anticuerpos neutralizantes en equinos y una aceptable
resistencia al desafío con una cepa fetal del VHE-1. Al probar el  producto comercial Pneumabort-K en yeguas preñadas, vacunándolas tres veces con intervalo de 2 meses (5º, 7º y 9º mes de gestación), se encontró que el 94% de los animales vacunados mantenía altos niveles de anticuerpos neutralizantes (título 80) durante los últimos meses de gestación, bajando la incidencia de los abortos en un 65% (Berríos y
Celedón, 1992).

Doll (1961) describió una vacuna preparada con  virus vivo, obtenida de cepas EVH1
adaptadas a hámster. Su uso no se difundió, porque presentaba virulencia residual que condujo a abortos post–vacunales.

Con respecto a los títulos de anticuerpos seroneutralizantes considerados como protectivos, Bryans indica un valor de 100, aunque otros investigadores encuentran que yeguas preñadas con títulos mayores de 64 resistían el desafío a los 7 a 11 meses de la gestación sin abortar. Considerando que la inmunidad humoral es transitoria,
algunos investigadores han sugerido que es necesario una aplicación vacunal  cada 3 ó 4 meses para mantener títulos de anticuerpos específicos que aseguran una adecuada protección en potrillos de 1 año y animales adultos, recomendando vacunar a las yeguas no preñadas una vez antes del período de montas o después del parto; revacunar las hembras preñadas a los 2 a 3 meses de gestación, y administrar una tercera vacunación a los 7 a 8 meses de gestación. Estos autores recomiendan además revacunar cada 3 a 4 meses a los animales recién destetados y a los potrillos de 1 año.

 En USA se ha enfatizado en la inmunización de las yeguas antes o durante la preñez, debido a que existen antecedentes sobre el uso de las vacunas contra la RNE en el sentido de reducir las pérdidas debidas a aborto o muerte neonatal; sin embargo, estas vacunas, inactivadas o modificadas, no siempre confieren una adecuada protección y el VHE- 1 se mantendría como un agente responsable de graves pérdidas económicas por muertes fetales o neonatales; incluso se sospecha que el uso de estas vacunas preparadas con cepas de origen fetal sería responsable de la diseminación de cepas abortigénicas. Los problemas antes planteados han abierto la
posibilidad del uso de vacunas subunitarias preparadas con virus purificados, ya sean componentes de la nucleocápside o partes de la envoltura, a través de ultracentrifugación en gradientes o en electroforesis en geles; así, en ensayos preliminares se ha determinado que los elementos inmunogénicos del VHE1 son
glicoproteínas de la envoltura viral. La aplicación de estas fracciones en vacunas subunitarias podría ser una buena alternativa en vez de las vacunas convencionales. Recientemente, se ha preparado una vacuna recombinante, utilizando virus vaccinia y la principal proteína de la envoltura del VHE-1 (gB). Otra proteína posible de usar en este tipo de vacunas es la gH glicoproteína menor, la que en el virus herpes simplex es fuertemente neutralizada por anticuerpos monoclonales inhibiendo la infecciosidad viral.

VACUNAS COMERCIALES CONTRA LA RINONEUMONITIS EQUINA

FLUVAC EHV 4/1 FORT DODGE Reg. SAGARPA B-0176-106. Es una vacuna inactivada contra la influenza equina tipo A1 (cepa Praga 56) tipo A2 (Cepa Kentucky 92) y rinmoneumonitis equina ( Herpesvirus equino 4/1) inactivado con adyuvante Meta-Strim

RHINOMUNE:   1ª dosis a los 3 meses de edad;  2ª dosis 1 a 2 meses después. Revacunar cada 6 meses.

PREVACCINOL: En potrillos: doble primo vacunación 1ª a los 3 a 4 meses de edad; 2ª a los 6 a 7 meses de edad. Revacunar entre 6 a 7 meses después. En hembras gestantes: 1ª dosis entre el 3º y 4ª mes de gestación. Repetir  entre el 7º y 8º mes de gestación. En animales adultos: aplicar una dosis y repetir 3 a 4 meses después. Revacunar a
intervalos máximos de 9 meses de edad.

PNEUMOABORT: En potrillos, aplicar 3 dosis de inmunización base:  1º al destete o después; la  2ª  3 a 4 semanas después y  la  3ª  6 meses después de la 2ª.  Revacunar anualmente. En hembras gestantes: vacunar al  5º, 7º y 9º mes de cada gestación. En animales adultos: aplicar dos dosis iniciales, separadas por un intervalo de 3 a semanas. Revacunar 6 meses después y anualmente.

RESEQUIN: Aplicar la 1ª dosis a los 4 meses de edad;  la 2ª  2 meses después; la 3ª 4 meses después de la 2ª. Revacunar  a intervalos de 6 meses. En hembras gestantes vacunar adicionalmente al 3º y 9º mes de gestación.

Wilson et al en su Guía de Vacunaciones en Caballos recomiendan lo siguiente: En potrillos aplicar 1º dosis a los 2 a 3 meses de edad; una 2ª dosis 3 a 4 meses después, y una 3ª dosis 4 a 5 meses después ( o sea tres dosis cada un mes de
intervalo).  Repetir cada 3 meses de intervalo.

En hembras gestantes vacunar a los 5, 7 y 9º mes de gestación ¡ con vacuna inactivada!


ARTERITIS VIRAL EQUINA

La arteritis viral equina es causada por un virus de la familia Togaviridae género Arterivirus. La cepa Bucyrus es el prototipo del único serotipo del virus ateritis viral equina. Desde 1953 cuando el virus arteritis viral equina fue por primera vez identificado han ocurrido ocasionales casos de la enfermedad. En 1984 se produjo un
gran brote de arteritis viral equina en Kentucky, USA. Posteriormente se han presentado a los menos cuatro brotes de la enfermedad en USA y en Europa.

Vacunas contra la arteritis viral equina: ARVAC Fort Dodge Lab, preparada con virus vivo modificado, y AYERST ARVAC


ENCEFALITIS EQUINA VENEZOLANA

El virus encefalitis equina venezolana, un Alphavirus de la familia Togaviridae, reapareció en Venezuela en 1992 en la zona de Trujillo luego de 20 años de ausencia, provocando 10 muertes en 26 casos de encefalitis equina. Simultáneamente se detectaron anticuerpos contra el virus encefalitis equina en seres humanos. La cepa del virus de la encefalitis equina Trujillo 1992-93 es semejante a la cepa Colombia
833.

Existen vacunas inactivadas preparadas en embrión de pollo y vacunas preparadas con virus vivo modificado. No son totalmente eficaces por sus efectos colaterales. La vacuna ENCEPHALOID (Fort Dodge) es un producto inactivado bivalente, preparada en cultivos celulares además de ser más antigénica provoca una menor reacción local. Se aplica vía intradérmica Se han preparado vacunas microcapsuladas con el virus
encefalitis equina tratado con formalina, en microesferas de DL-PLG (poly DL-lactide-co-glycolide) las que han dado mejores resultados que las vacunas preparadas con virus libre.

Tanto la vacuna trivalente (Virus encefalitis equina del Este, Oeste y venezolana) inactivada como la vacuna preparada con virus vivo modificado (cepa TC-83), deben ser aplicadas inicialmente en una primo doble vacunación separada por un intervalo de 3 a 4 semanas, y revacunar en base anual o antes de los meses de verano.

EQUIVAC TC83 BIVE Reg. SAGARPA B-0653-01. Es una vacuna de virus vivo modificado que se presenta liofilizado en presentación de 10 dosis para vacunar a burros, mulas y caballos contra la encefalitis equina venezolana. Una vez reconstituida, se deberán usar las diez dosis antes de una hora, usando una aguja diferente para cada animal. Dosis 1 Ml. Por animal. Vacunar a partir del tercer mes de edad con revacunación anual.

VACUNAS BACTERIANAS USADAS EN EQUINOS

GURMA: Enfermedad aguda de los equinos jóvenes causada por Streptococcus equi. Las vacunas, tanto bacterinas comercial como autovacunas, se preparan de cultivos jóvenes de S. equi muertos que se administran tres veces sucesivas con intervalos de 10 a 14 días, a potrillos entre 2 y 4 meses de edad y no antes de las 12 semanas de
edad. Las vacunas contra el gurma han sido controvertida por sus resultados.
GURVAC ® esuna bacterina elaborada con una cepa autóctona de S. equi, inactivada con aldehído fórmico. Aplicar 2 ml en la tabla del cuello. Repetir a los 8 días. Vacunar a todos los equinos del predio, previamente desparasitados. No congelar el producto
vacunal.


jueves, 18 de abril de 2013

HISTORIA DE LA VIROLOGÍA VETERINARIA EN CHILE Patricio Berríos Etchegaray 2013



HISTORIA DE LA  VIROLOGÍA  VETERINARIA EN CHILE
Patricio Berríos Etchegaray 2013


 …Cuando niño tuve una fuerte varicela y paperas o parotiditis o “cara de chancho”. Sabía que eran causadas por virus pero no sabía realmente que  eran los virus. Mi mamá sufrió de la poliomielitis que la dejó mal de una pierna de por vida. Mi papá sufría de un recurrente virus herpes bucal… Estos fueron mis primeros contactos personales con los virus!

La dinámica del avance de la ciencia siempre ha ido  de la mano con algún científico amante del saber.  Detrás de los virus siempre hay un virólogo que busca un buen diagnóstico, una buena vacuna y un conocimiento más íntimo de estas extrañas entidades que no son seres vivos pero que dentro de las células se expresan y son replicadas en gran cantidad.  


Mi primer contacto académico con la virología fue en el curso de Microbiología del Dr. Julio San Miguel dictado en 1959 en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile.  Quedé fascinado e intrigado con el mundo viral conocido por aquel entonces. Me volví a topar con los virus en mi examen de grado que di en abril de 1963, o sea hace 50 años. El Decano Dr. Ramón Rodríguez Toro me “bailó” con sus preguntas sobre virus constatando que en el programa de estudios prácticamente no se enseñaba una virología adecuada. Algunos años después ingresaba como Ayudante 2º  en la cátedra de Microbiología del Profesor Carlos Flores del Fierro, para partir a la Universidad de California en el campus Davis a hacer un Magister en Virología  que terminó exitosamente en 1974 con un doctorado (Ph.D) en Virología.  Debo enfatizar que mi primer curso de Virología  fue con el Prof. Guillermo Contreras Da Silva  en Facultad de Medicina. Escuela de Graduados. Universidad de Chile. 1968.

En 1975 inicié mi periplo virológico académico en Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile como docente e investigador, hasta el día de hoy en que hago docencia y extensión... en otras universidades.
¿Cómo me inicié en la virología? Entre 1964 y 1967 trabajé en el Departamento de Microbiología Veterinaria del Instituto Bacteriológico. Mis primeras armas las inicié en la Sección Fiebre Aftosa, realizando diagnóstico mediante la técnica de fijación del complemento, además de la inoculación de muestras en ratones lactantes en que el virus aftoso producía parálisis flácida. Por aquellos años en ese departamento se hacía diagnóstico de rabia y se preparaba la vacuna antirrábica en cerebro de ratón lactante (CRL), utilizando virus inactivado con luz ultravioleta. El colega a cargo era el Dr. Eduardo Fuenzalida Loyola. En aftosa el diagnóstico se realizaba en cultivos celulares de riñón fetal bovino. En la Sección de aftosa trabajaban el Dr. Miguel Norambuena G. y la Dra. Edith Aguilera S. En la Sección de Patología Aviar, dedicada a la elaboración de vacunas para virosis aviares y el diagnóstico de laringotraqueítis infecciosa aviar, difteroviruela aviar y enfermedad de Newcastle o neumoencefalitis aviar, ejercían los doctores Eliseo Gallardo K. y Germán Berkhoff.  A los anteriores colegas paulatinamente se agregaron otros jóvenes profesionales destacando, Sergio Romero M., Luis Rodríguez V., Alsino García M., Fernando Fábregas T., entre otros.

Por esa época otros laboratorios pertenecientes a Interifa y Pfizer elaboraban la vacuna antiaftosa inactivada con formalina y la vacuna contra la peste porcina clásica.  El Dr. Julio San Miguel en su laboratorio hacía diagnóstico de enfermedades virales aviares y preparaba vacunas aviares.

Resumiendo las virosis animales primero estudiadas fueron: rabia, fiebre aftosa, peste porcina clásica, y algunas aviares como el Newcastle, laringotraqueítis aviar y difteroviruela aviar.

El grupo de virólogos veterinarios chilenos de la década del 50 fue considerado  como el mejor de Sudamérica. No se puede dejar de mencionar al  Dr. Aldo Gaggero C. codescubridor del estado de portador del virus aftoso en el esófago de bovinos, al Dr. Luis Meléndez gran especialista en herpes de monos, descubridor del Herpesvirus  saimirí el que tempranamente emigró a los Estados Unidos de Norteamérica seguido por el Dr. Barahona.

En la Universidad Austral de Chile, cabe destacar que los pioneros de la virología veterinaria fueron el Dr. Germán Reinhardt V., la Dra. Estela Riedemann y el Dr. Eduardo Luchsinger que abandonó la especialidad tempranamente. En patología aviar destacaron inicialmente la Dra. Aída Cubillos y el Dr.  Jorge Ulloa.


Algunos hitos iniciales  de la virología veterinaria en Chile:

Entre 1929 y 1935 se hicieron los primeros diagnósticos de rabia en el Instituto Bacteriológico.

En 1935 se describe la muerte de  un tercio de los perros del Canódromo de Santiago debido al distémper canino.

En 1945 el profesor Ricardo Abel describe la peste porcina clásica en Chile.

Según P. Aretsen en el año 1954 se aplicó virus mixomatosis en  conejos Oryctolagus silvester de la zona de Tierra del Fuego  aunque sin lograr su erradicación.

En 1955 Eduardo Fuenzalida y Raúl Palacios publican  “Un método mejorado en la preparación de la vacuna antirrábica”. El Dr. Fuenzalida pasó a la historia nacional e internacional al crear esta vacuna mejorada y varias veces más potente que lo exigido en aquel entonces.

En 1960 L. Meléndez y R. Rodríguez describen por primera vez en Chile el virus herpes de la rinotraqueítis infecciosa bovina.

En 1961 el legendario Luis Meléndez describió el primero y único caso humano de fiebre aftosa en Chile y Sudamérica.

En 1961 se publican los primeros trabajos que trataban sobre la rabia silvestre en Chile (Alvarez y Fuenzalida) y la epidemiología de la rabia en Chile (Alvarez y Townsed).

Revisando la bibliografía pertinente las dos enfermedades virales más estudiadas en Chile son  inicialmente la leucosis enzoótica bovina  y actualmente la diarrea viral bovina o enfermedad de las mucosas.








Eduardo Fuenzalida Loyola
La enseñanza de la virología veterinaria en las universidades chilenas:

En Veterinaria de la U de Chile se enseñaba la virología como un apéndice de la bacteriología. En 1969 se destaca el Dr. Segio Rosende O. quien con mucha visión presentaba un esquemático ácido nucleico junto a huevos embrionados y fotos de virus.  Recién en 1985 se logró separar  inmunología de la bacteriología general, y  virología de la bacteriología especial. Todo un logro para la época. Incluso abrimos un curso optativo de Virología Animal  dedicado a temas infectológicos. Los cursos de bacteriología, virología e inmunología se proyectaban con éxito al post grado. En la Universidad Austral de Chile y Universidad de Concepción (Campus Chillán) se siguieron similares pasos académicos.

En 1983 junto a la Dra. M. O. Celedón editamos un libro docente sobre Virología Veterinaria. 2ª edición 1988,  3ª edición 1990 y  4ª edición 1993.

En cuanto a investigación virológica los primeros trabajos publicados se refieren a fiebre aftosa, rabia, peste porcina y virosis aviares.

Nuestros primeros proyectos de investigación, junto a la Dra. María O. Celedón V., Estudio virológico de enfermedades respiratorias de mamíferos y aves (1976 - 1982) y  Estudio virológico de enfermedades digestivas en animales de importancia económica (1983 - 1990) fueron financiados por el Servicio de Desarrollo Científico, Artístico y de Cooperación Internacional de la Universidad de Chile.

Otros proyectos desarrollados en el laboratorio de Virología de Veterinaria de la U de Chile fueron: Inoculación experimental  en  bovinos con cepas del virus herpes bovino tipo 1 aisladas en  el país (1984 - 1985). Estudio etiológico del síndrome  diarreico agudo del cerdo lactante. Dr. Lautaro Pinochet V.  Proyecto ODEPA (1984 - 1985)  Rinotraqueítis infecciosa bovina. Infección experimental de hembras gestantes con cepas de virus herpes bovino tipo 1 aisladas en Chile.  Dr. Luis Moraga B. FONDECYT (1987 - 1988). Leucosis Enzoótica Bovina. Detección directa del virus leucosis bovina y estudio de la dinámica de la infección a nivel predial.  Dr. Wilhelm Rudolph R., Dra. Gladys Villouta y Dr. Gustavo Montes O.  Proyecto Nº 88/0537. Estudio comparativo de cepas sudamericanas del virus herpes bovino tipo 1. Dr. Alejandro Schudel. Proyecto INTA Castelar, Argentina (1990 – 1991). Rinotraqueítis infecciosa bovina. Análisis del material genético de cepas de virus herpes bovino tipo 1 aisladas en Chile. Dr. Patricio Berríos E.  Proyecto  Nº  1027-90. FONDECYT  (1990 - 1994).  Virus parainfluenza tipo 3: Aislamiento, caracterización y aspectos patológicos e inmunológicos de  la  infección  natural  y  experimental. Dr. Carlos González   Proyecto  Nº  1047-90.   FONDECYT (1990 - 1994).  Diarrea viral bovina. Estudio prospectivo en ganado bovino de la Región Metropolitana.  Dra. M. O. Celedón V. y Dr. Patricio Berríos E. Proyecto   A 3141. Departamento  Técnico  de  Investigación.   Universidad  de  Chile  (1991 - 1996).  Evaluación de técnicas de diagnóstico virológico para el virus diarrea viral bovina.  Dra. M. O. Celedón V. Proyecto FONDECYT 1996 - 1997.
En la patología aviar nacional liderada por el Dr.  Héctor Hidalgo O. y Ricardo Gallardo S. han sido relevantes los trabajos sobre el serotipos y variantes (nefropatogénica) del  virus bronquitis infecciosa aviar.  Cabe señalar que el Dr. Haroldo Toro detectó por primera vez el virus de la anemia infecciosa aviar.
Otros proyectos  de M.O. Celedón V.  y  José Pizarro L. financiados por FONDECYT son: Análisis genómico, antigénico y de virulencia de pestivirus obtenidos de rumiantes. 2008-2009; Estudio de las bases genéticas de la virulencia de aislados chilenos del virus  diarrea viral bovina; Pestivirus y herpesvirus en pequeños rumiantes y camélidos sudamericanos: prospección serológica y virológica 1998-2000; Caracterización genómica, antigénica y biológica de aislados nacionales del virus  de la diarrea viral bovina. 1997-1999.
La influenza equina descrita en Chile por primera vez en 1963 ha sido estudiada en todos los brotes incluyendo el brote de 2006, hasta un estudio de secuenciación y análisis filogenético de los genes de la hemoaglutinina, neuroaminidasa y nucleoproteína del virus influenza equina chileno subtipos H7N7 y H3 N8.
Los estudios virológicos realizados en los últimos años del siglo pasado culminan en 2012 con una tesis de postgrado del Dr. René Ortega V.: Análisis de las regiones genómicas 5´, 3’ NCR, Erns, E2 y NS3  y su probable influencia en la eficiencia replicativa de un aislado nacional (CH511) del virus diarrea viral bovina”
Erradicación de enfermedades virales de Chile:

En 1969 se inició un programa de control y erradicación de la fiebre aftosa en Chile. En enero de 1981 el país es declarado libre de fiebre aftosa sin vacunación. En febrero de 1984 la enfermedad rebrotó en Trapa-Trapa, VII Región, y en marzo de 1987 se presentó un nuevo brote en la VII Región. En ambos casos la causa de esta reemergencia fue el contrabando de animales desde Argentina.  Desde un punto virológico este logro fue posible gracias al uso de vacunas antiaftosa inactivadas con acetiletilenimina binaria y no con formalina que siempre dejaba una pequeña cantidad de virus no inactivado, y a la técnica del antígeno VIA que permitía detectar animales portadores del virus aftoso. El Dr. Osvaldo Flores en su libro “Historia de un plan. De cómo Chile llegó a ser un país libre de fiebre aftosa. 2001” plasmó la epopeya de este accionar epidemiológico de alcances internacionales.

Otras enfermedades virales que han sido erradicadas en nuestro país son: enfermedad de Newcastle en 1975, en que se erradicó el virus velogénico, anemia infecciosa equina  en 1981, peste porcina clásica  en 1998 e influenza aviar de alta patogenicidad H7 N3;  en 2002 Chile fue declarado libre de esta enfermedad.

La rabia en Chile está prácticamente controlada.  Los últimos casos de rabia en humanos ocurrieron en 1972 y 1996. La variante antigénica 2 canina no se presenta en Chile desde 1997. Los últimos casos de rabia en bovinos y porcinos fueron diagnosticados en 1987.  En 2007 se presentó rabia en perros y gatos de Curicó causada por la variante 4 del murciélago. Según la Dra.  Myriam Favi C. el país está libre de rabia causada por la variante canina.  En Chile hay rabia en los murciélagos  Tadarida brasiliensis, Myotis chiloensis, Histiotus macrotus, Lasiurus borealis y Lasiurus cinereus, en que se han detectado virus rábico variante antigénica 4 que es la que actúa en el país desde 1997.

Dos enfermedades virales porcinas que han emergido en el país fueron controladas exitosamente. La circovirosis porcina o síndrome del desgaste multisistémico porcino post destete, apareció en planteles de la Región Metropolitana  en 2006, controlándose mediante vacunas; y el síndrome reproductivo y respiratorio porcino que se detectó por primera vez en diciembre de 1999, fue erradicada del país luego de un exitoso programa de diagnóstico, control, eliminación y erradicación del SRRP.

Finalmente es oportuno recordar que  dos enfermedades virales han sido  erradicadas del mundo, la viruela humana en 1985, y la peste bovina o rinderpest  en 2011.