martes, 5 de julio de 2011

INMUNOMODULADORES EN RUMIANTES NEONATOS

Inmunomoduladores en rumiantes neonatos

La utilización de inmunoestimulantes para aumentar la inmunidad activa podría ser una estrategia dirigida a mejorar la supervivencia durante el periodo neonatal.
M. Borobia1, L.M. Ferrer2, J.J. Ramos2,
A. Loste2, A. Ortín2, A. Fernández2
1Estudiante de Tercer ciclo.
Departamento de Patología Animal de
la Facultad de Veterinaria de Zaragoza.
2Profesor Titular.
Departamento de Patología Animal de la Facultad
de Veterinaria de Zaragoza.


La respuesta inmune es la principal arma con la que los animales luchan frente a los agentes patógenos. Cuando un animal entra en contacto con ellos, los mecanismos reguladores del sistema inmunitario aseguran que se produce una respuesta adecuada. Gracias al creciente conocimiento de estos mecanismos, se han diseñado estrategias de intervención para modular la respuesta inmune en beneficio del hospedador. Generalmente, el principal motivo para modular el sistema inmunitario es prevenir y tratar enfermedades. Sin embargo, en los animales de producción existen situaciones y periodos críticos, como son la maduración del sistema inmunitario en neonatos o la inmunosupresión inducida por el estrés, que resultan idóneos para el uso de inmunomoduladores.

Los rumiantes neonatos son especialmente sensibles a las enfermedades infecciosas, ya que nacen sin gamma-globulinas y dependen de la ingestión de inmunoglobulinas a través del calostro para adquirir la inmunidad pasiva. Generalmente, las estrategias para mejorar la supervivencia en neonatos están basadas en el aumento de la inmunidad pasiva, administrando una mayor cantidad de inmunoglobulinas o sustitutivos del calostro, o en el aumento de la calidad de éste mediante pasteurización para destruir microorganismos patógenos, como el virus del Maedi-Visna. Otra posibilidad es la utilización de inmunoestimulantes para aumentar la inmunidad activa.

Qué son los inmunomoduladores
Los inmunomoduladores son sustancias capaces de estimular o deprimir la respuesta inmune en beneficio de animal y de su producción.
Se presentan como una alternativa al uso de antibióticos con objeto de reducir el creciente aumentos de las resistencias bacterianas y la presencia de sus residuos en productos de origen animal. Incluidos en este grupo, los inmunoestimulantes reducen la dependencia de los tratamientos con estos fármacos, aumentan la producción frente a patógenos y mejoran la salud y el bienestar de los animales de producción.
Citocinas
Intervienen en el desarrollo y la regulación de la respuesta inmune y, en algunos casos, tienen efectos beneficiosos sobre el curso clínico de la infección. Entre las citocinas que se han estudiado como inmunomoduladores en animales de producción, se incluyen las interleucinas [1, 2 y 6], los interferones, los factores estimulantes de colonias y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a). La utilización de citocinas, como la interleucina-1 (IL-1) y la interleucina-2 (IL-2), en las primeras edades incrementa la actividad de las células natural killer (NK). En terneros se ha estudiado la administración de interferón bovino recombinante (rBoIFN). La administración preventiva de rBoIFN-a1 reduce significativamente la incidencia de enfermedades respiratorias en terneros sanos. El rBoIFN-g reduce la gravedad de la neumonía producida por Histophillus somni en terneros tratados con dexametasona, por lo que el uso de interferón en animales inmunodeprimidos podría tener un efecto terapéutico más intenso que en los sanos. Aunque posee cualidades beneficiosas, el interferón también produce efectos adversos importantes, por lo que se recomienda administrarlo por vía oral y a dosis bajas. El factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos bovino recombinante (rBoGM-CSF) también podría ser de utilidad en el tratamiento de enfermedades en terneros.

A pesar de las notables ventajas que presentan, el elevado coste que supone la utilización de citocinas no compensa las ganancias derivadas de su uso en animales de producción. Por ello, las investigaciones van orientadas a estrategias económicamente más rentables basadas en la utilización de sustancias que desencadenen la liberación de estas proteínas.


La protección durante las primeras semanas de vida sólo puede conseguirse indirectamente mediante la vacunación de la madre.

Productos farmacéuticos
Algunos fármacos, como el dietilditiocarbamato de sodio, la avridina o la isoprinosina, se han desarrollado específicamente por sus propiedades inmunomoduladoras. El dietilditiocarbamato de sodio tiene un efecto estimulador in vivo sobre linfocitos T e induce la producción de IL-2. La avridina estimula la producción de IL-1 e interferón. En el ganado bovino, incrementa la respuesta proliferativa de los linfocitos, la fagocitosis por parte de los neutrófilos y la citotoxicidad mediada por anticuerpos. La isoprinosina contiene inosina, a la cual debe su acción inmunomoduladora e inmunoestimulante.

Otros fármacos, como los antihelmínticos levamisol o tiabendazol, se han utilizado como inmunomoduladores a pesar de que inicialmente no fueron desarrollados con esa finalidad. Se ha observado que en animales con infecciones crónicas estimulan la actividad fagocítica de macrófagos y neutrófilos.

Productos microbiológicos
Algunos inmunomoduladores están basados en microorganismos inactivados, como Propionibacterium acnes o Parapoxvirus ovis. Otros se obtienen a partir de sus constituyentes o derivados, como los componentes de la pared celular de las micobacterias, el b-glucano, los oligosacáridos o la ciclosporina. Estos productos activan la respuesta inmune innata o adaptativa.

Propionibacterium acnes, antiguamente denominado Corynebacterium parvum, es un potente estimulante del sistema reticuloendotelial (RES) que, en animales de laboratorio, mejora la función de los macrófagos y de los linfocitos, la citotoxicidad de las células NK y la producción de citocinas. Según un estudio llevado a cabo por nuestro grupo de investigación, la administración oral de P. acnes como inmunoestimulante en cabritos mejora la inmunidad celular y humoral. En concreto, hemos observado un aumento de la respuesta a pruebas intradérmicas y un aumento de los niveles séricos de IgM cuando los cabritos fueron inoculados con ovoalbúmina.

El líquido ruminal contiene un polisacárido bacteriano que posee importantes propiedades antigénicas. Muscato y sus colaboradores (2002) estudiaron los efectos de la administración oral de pequeñas dosis de preparados de líquido ruminal en terneras de leche recién nacidas. Concluyeron que los animales tratados tuvieron mayores ganancias de peso corporal y sufrieron menos procesos diarreicos que los animales no tratados, por lo que la complementación con este tipo de productos podría ser una herramienta útil para mejorar la salud en terneros.


La utilización de inmunoestimulantes en lotes de corderos puede ser una estrategia de manejo para disminuir el uso de antibióticos.
Nutracéuticos
Son sustancias habitualmente consideradas como alimentos o como parte de ellos. Este grupo incluye los tradicionales suplementos de vitaminas o sus precursores, como el b-caroteno. También los minerales esenciales, los ácidos grasos, las isoflavonas de soja o los conjugados de ácido linoleico.

Las vitaminas E y C disminuyen los niveles de glucocorticoides circulantes liberados en situaciones de estrés, los cuales tienen un efecto inmunosupresor. La complementación con vitamina E incrementa la función inmunitaria en ovinos, bovinos, caballos, cerdos y aves de corral. La inoculación de vitamina C en bovinos estimula el metabolismo oxidativo de los neutrófilos y la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos ejercida por estas células. En cuanto a los minerales, la suplementación con selenio ejerce una cierta acción inmunoestimulante en bovinos, equinos y cerdos.

Los alcaloides, los terpenos y los fenoles derivados de las plantas que ingieren los rumiantes pueden tener propiedades antiparasitarias. Los taninos poseen efectos bactericidas y pueden modular la respuesta de linfocitos T y B. Además, se ha comprobado que constituyen un mecanismo de resistencia frente a parásitos gastrointestinales en herbívoros. También se ha observado que corderos que habían pastado en praderas con pipirigallo (Hedysarum coronarium) tenían títulos de anticuerpos más altos frente a antígenos de parásitos. Los terneros tratados con polifenoles de té verde tienen más especies de bacterias comensales de los géneros Bifidobacterium y Lactobacillus, y una menor población de la especie nociva Clostridium perfringens.


La utilización de inmunoestimulantes
incrementa la reacción intradérmica
frente a mitógenosPlantas medicinales tradicionales
Se ha estudiado el uso de inmunomoduladores elaborados a partir de extractos o fracciones purificadas de plantas medicinales tradicionales, como Acanthospermum hispidum, Aloe vera o Panax ginseng. Estos productos modulan el sistema inmunitario a nivel local y sistémico, ejercen efectos negativos directos sobre los patógenos y tienen propiedades probióticas.

Conclusiones
La administración de inmunoestimulantes podría ser una estrategia para prevenir enfermedades durante el periodo neonatal en rumiantes.

Sin embargo, es necesario que se lleven a cabo más estudios para determinar las dosis, las vías de administración y los productos más adecuados para mejorar la respuesta inmune en estos animales.

Bibliografía disponible en www.albeitar.grupoasis.com/bibliografias/inmunomoduladores139.doc

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